Este padre se fue a las siete u ocho hacía el Olympic Stadium. Pero ni fue andando ni fue solo. John le llevó en bici. Pero no era una bici corriente. Era una bici que delante donde tendria que ir la rueda hay un canasto para sentarse los niños y debajo de este la rueda y mi padre estaba sentadito ahí.
Después de desayunar a una hora más tardía,las nueve o eso, fuimos al Vondelpark donde se hallaba el quilómetro 40. Tras una hora de ver pasar corredores de todo tipo y edades, fialmente llegó. Y al saludarle nos soltó su frase más célebre:
-¡Hay que atacar!
Digo célebre porque donde él vive cuando corre lo va diciendo a los otros atletas para animarles. Hay que atacar equivale a un simple Vamos.
Más tarde fuimos a comer y poco más tarde llegó el maratoniano. Nos dijo que había hecho 3:35:42. Y para aquellos que no entendais, está bastante bien. Y tened en cuenta su edad y que las mejores marcas las hizo a los 47 años.
Descansado mi padre y sus pies a las cinco lo saque a pasear. Adivinad que parque atravesamos. Dudo que hagais fallado, efectivamente era el Vondelpark. Fuimos a Leidseplein i luego al Centrum donde merendamos divinamente en la Croissanterie-C'est Magnifique. De regreso pasamos por una cadena de supermercados bastante conocida: Albert Heijn. Compramos varias cosas para cenar y nos pusimos a andar. Como des de las cinco no había ido al baño a las ocho mi vejiga me estaba matando. Y ya me teneis a mi andando a pasos agigantados por la necesidad. Implorando rapidez a mi padre y suspirando por un lababo. Por el camino mi madre me llamó para saber notícias mías. Pero la suerte no le sonrió pues mis ojos vieron el paraiso y le dije adiós en pocas palabras pasando el parte de que estaba bien. Como muy bien comprendereis yo había visto un lavabo público y mi alegría me superaba. Vacía y ligera, llegamos y cenamos y siguiendo la tradición vimos un documental.


7 pequeñeces ♥:
No todos los adultos tienen por qué ser serios y aburridos, pero la verdad es que se encuentran pocos como dices que es tu padre.
Interesante entrada.
Un beso.
Qué padre más guay!jaja Está muy bien que tenga toda esa energía :)
Muy acogedor saber de tu viaje ;)
Besitos!
Mi padre era también muy bromista.. jeje
Me ha encantado esta narración. Haces que un día más o menos normal pase a ser muy interesante, narras con humor y de una manera muy agradable. Me ha divertido mucho la parte en que necesitabas ir al lavabo!
Ilustradora imagen y preciosa historia.
¿Sabes? Siempre empiezo a salir a correr y siempre duro dos o tres días. Hoy tengo intención de volver a empezar, una vez más, y ahora con más ganas tras leer la historia de tu padre.
Con tu y su permiso, cuando vea que me fallan las fuerzas y que mi cuerpo me diga "párate" me diré a mí mismo:
"Hay que atacar"
Hola!, te escribo para decirte que en mi blog estoy organizando un concurso en el que puedes ganar RUBÍ de Kerstin Gier, pásate si quieres participar ^^
http://www.legrimoiredenyneve.com/2010/12/concurso-destellos-de-rubi.html
Besos de tinta(◕‿◕)
PD:¿Afiliamos?
Uau!!! esto sí que es una casualidad!!! yo acabo de entrar en el blog de Alma con Arte y he visto también tu comentario en conociéndonos y estaba justo ahora viendo tu blog!!!!! jo!! un besote grandeeee y muy feliz Navidad!! te sigo :))) muacssss :)))
jo! ayer me comentaba mi cuñada que su hija le había preguntado porqué se había casado con mi hermano, y ella ojiplática, le dijo que porque dice muchas tonterías :)) mi sobrina, más tarde, le dijo a su padre, mi hermano, que decía muchas tonterías, y que había gente delante; mi hermano le dijo que harían una cosa, cuando empezase a hacer tonterías y ella no estuviese de acuerdo, porque había gente, se lo diría, y se volvería serio (probaron una vez, pero tampoco le pareció buena idea lo de que estuviese serio:) jejejeje :))) las tonterías son geniales!!! :)) aunque a mi sobrina le puedan parecer muy tontas en ocasiones, porque hay gente jejeje :)) biquiñossss y feliz día :))
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