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11 de octubre de 2010

Miércoles 21 de Julio de 2010

Lo verde es la ruta de bajada. La azul el sitio de vuelta. Y los puntos fucsias sitios por donde pasamos.
Hay muchos sitios por donde pasamos y no se ven.


¿Qué cara pondríais si os dijeran: mañana levantaros a las 4? La misma que se nos quedó a nosotros. Al principio creíamos que era una de esas bromas del guía. Pero el reía de nuestras caras, y finalmente nos dijo que no era broma y que a las cinco ya estaríamos de camino al norte. Porqué nosotros estábamos muy al sur y si no nos apresábamos tardaríamos más de lo planeado a llegar.  Poco después de subir al autobús fuimos a uno de los pueblos menos comunicados del sur. Era un pueblo que no debía tener más de cinco calles y sólo dos tenían aceras. No había asfalto, la calle era polvo. Las casas no eran viejas pero la impresión que daban no se alejaba mucho. Eran edificaciones polvorientas, de aspecto frágil, la pintura saltaba y se podía ver de qué material era la casa. Dimos una vuelta al pueblo y vimos que dentro de una casa, en el patio había un diminuto rebaño de cabras, no más de 10. Volvimos al bus y pensé que qué derecho tenemos nosotros de quejarnos de nuestras vidas y nuestros problemas, cuando nosotros lo teníamos todo. De todo lo que nosotros teníamos, ¿que tenían ellos? No se me ocurre nada.
No tuve mucho tiempo para pensar ni en su situación ni en la mía. Pues el asiento me sedujo y me hizo caer dormida como todo el mundo. ¿Quién se queda despierto a las cinco y media de la mañana? Nadie. Y menos cuando hicimos kilómetros hacía el norte hasta las nueve o las diez. Primero visitamos un pueblo que se llama Matmata. Luego llegamos a Sfax, una ciudad a 270 km de Túnez y que tenía toda la pinta de ser una ciudad industrial. ¡Hacía casi más calor que en el mismísimo desierto del Sahara! Malditos humos…
Nuestro destino final de ese día era Sousse. Pero antes fuimos a un anfiteatro romano, creo que es el único que queda en pie, junto con unas ruinas bien conservadas de una población. Solo eran las once y ya nos moríamos achicharrados bajo el sol.
Otra vez volvimos al bus para seguir hasta Sousse y ahí fuimos al primer lugar fresquito en todo el día. El mausoleo de Habib Bourgiba anterior presidente del país.
http://www.flickr.com/photos/8230500@N04/1289024376/   si queres ver como era el mausoleo aquí hay una foto)
Esa noche dormimos en Sousse. No me acuerdo del nombre del hotel, pero tampoco lo diría por respecto. Eso sí, el hotel podía parecer muy bonito e incluso lujoso, pero nada más llegar, se averió el ascensor por el que yo tenía intención de subir, y lo estaba a punto de hacer cuando se paró en seco. Lo que era el grifo de la ducha se le cayó a mi hermana, pero no precisamente por torpeza. Un interruptor se salió de su sitio, la lámpara de la habitación estaba torcida, la moqueta sucia y la colcha tenía un par de agujeros.
Cinco estrellas en definitiva

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