30 de marzo de 2011

Fin de Héctor y Noelia

Me veo obligada a deciros que la historia de Héctor y Noelia ha tocado su fin. Su historia ya ha terminado para mi. Yo no tengo nada más que relatar. Después del beso, tras acompañar a los protagonistas por algunos capítulos, todos sabíamos que él insistiría en estar con ella y que su orgullo se hubiera puesto por en medio hasta que el amor de ambos lo fundiera. Encontré demasiado alargarlo más. Su historia de amor para nosotros ha acabado. Podemos imaginarnos que no van a casarse, tampoco que vivieran juntos, solo que tuvieron una muy bonita relación y que la disfrutaron cada segundo.
Así que este es su

26 de marzo de 2011

Aurora 1º

Su padre había muerto hacia poco. El entierro ya había sido celebrado y las lágrimas derramadas. Pero todavía faltaba el papeleo de la herencia y todas esas cosas tan tediosas que Aurora odiaba en ese instante.

Ya había pasado una semana, por supuesto todavía no se había repuesto del shock. La gente a su alrededor murmuraba a su espalda cuánto lo sentían, a pesar de no ser cierto. También la compadecian y susurraban que era muy normal teniendo en cuenta el vínculo que tenia con el Sr.Luis y que ''tiempo al tiempo''. Lo que esas personas ignoraban era que tardaría mucho en reponerse, si es que lo hacia. La misma Aurora no lo sabia, como tampoco sabia otras muchas cosas que iban a suceder.
Aurora fue al pueblo donde había crecido y sus padres vivido durante toda su existencia. Condujo hasta el supermercado de la plaza mayor.

-¿El gel de baño donde esta?
-El pasillo a la derecha.

Cogió lo que andaba buscando, pagó y se fue.
Tiró el bolso en la silla de la entrada, se desnudó mientras el agua caliente llenaba la bañera y abrió la botella de gel. Era el que usaba su padre, siempre usó ese. Apretó la botella y dejó caer un buen chorro de jabón para que hiciese burbujas. Se hizo un moño y se metió dentro del agua. El olor de ese jabón masculino le recordaba a esas largas horas en las que estuvo con su padre durante su infancia. Y se dejó llevar, pero en ese momento vio que faltaba algo, y se prometió no descansar hasta que todo fuera completo.

23 de marzo de 2011

El miedo

Abrí la cajita y de ella salió una nube cuál carbón, cándida que fui al pensar que sus intenciones no serían del mismo color. El humo avanzó, lejos de mí y de mi control. Igualmente, si hubiera estado a mi alcance mi dominio sobre él hubiera sido poco más que insuficiente.
Entonces la vi. Entre los árboles, indefensa, incauta. Realmente la incauta era yo. Dejar que eso se fuera era descerebrado, ella no tenía culpa alguna de mi insensatez. Y eso avanzó más y más. Ella lo vio. Sus pupilas se dilataron: de terror. La nube hizo tentativas de atacarla, la cercó y luego extendió un brazo hacia ella. Ella se escondió detrás de un árbol.
Yo grité y el brazo se alejó. La masa le dejó margen. Yo corrí hacia el humo para ahuyentarlo y lo conseguí. Me encontré con su mirada aterrada y solo fui capaz de susurrar:
-Lo siento.
Corrí detrás del Miedo y tras debatir largo rato lo metí en la cajita y juré que en mi vida pasaría algo igual.
Me alejé del bosque a paso muy ligero. Pobre muchacha, pensé. Y deseé con todas mis fuerzas no volver a verla nunca.

20 de marzo de 2011

Acéptalo

-Que opinas?
-Pues que es una cosa muy rara
-Pero no mala.
-No se que decirte. No estoy seguro de esto. Es tan impreciso, tan lejano, no es ni real
-Quizás no lo sea para ti. Pero para mi es tan real que casi puedo palparlo con mis manos.
-Sin embargo no puedes. He aquí el problema. No es de verdad. No lo es.
-¿Por que te empeñas en no entenderlo?¿No puedes siquiera comprenderme?
-Yo solo llego hasta donde alcanzan mis ojos.
-¡Entonces cuántas cosas debes haberte perdido! Te compadezco. Jamás sabrás lo que es sentir, si lo único verdadero es aquello que puedes ver.
-No me importa lo que digas. Sabes que tengo razón. Lo vuestro no es bueno.
-¿Te acuerdas ese sábado que estaba tan feliz?¿Esa noche que saltaba de alegría y ni siquiera tu pudiste borrar esa sonrisa de mi cara?
-Si.
-Había hablado con ellas.
-No te discuto que te haga feliz, pero sigue sin ser bueno. Algún día la cosa acabará y tu te irás con una herida.
-¡¡Bueno, bueno, bueno!! No paras de usar esa palabra. ¿A caso sabes tu lo que es bueno?¿Tienes el poder para decidir lo que está bien y lo que no? No es malo. No lo es. Más mala es nuestra relación y me callo. Tu no me escuchas, no me hablas por el mero hecho de hablarme, no discutimos temas interesantes, no te preocupas por lo mío ni me das oportunidad de hacer lo mismo contigo. Lo nuestro si es peor.
-...Al menos yo te abrazo y te beso.
-También puedes abrazar y besar a una piedra. Tu no me quieres, y eso lo sabemos. Pero acepta al menos que yo quiera a esas dos personas tan especiales para mi. Acéptalo, no te digo que lo entiendas. Acéptalo.
-De acuerdo. Lo... acepto.
-Gracias.

19 de marzo de 2011

Un lío mental

No sé lo que quiero. Tampoco tengo claro lo que no quiero. Simplemente me limito a querer, aún sin saber el que.
En este preciso instante mi corazón no siente, no está entretenido con el amor, ni con el deseo, ni con la esperanza. Está vacío. No debería estarlo. Porque yo, en conjunto, me siento vacía. En algunos momentos puntuales entran algunas gotitas de sangre y lo llenan. Pero se evaporan antes de que tenga constancia de ellas. Es rápido; demasiado.
Antes estaba enamorada y me sentía vacía por su ausencia. Hoy ya no le quiero, ya no le necesito. Pero tampoco quiero a otro ni tampoco necesito a nadie. Y eso, en parte, me hiere.
Veo a mis amigas que arden de deseo; que consumen su amor en una relación; o que suspiran por hacerlo. ¿Que hago yo mientras? Me limito a mi rutina. Pero si que en mis momentos de debilidad, en los cuáles me siento más vacía que nunca y que ni siquiera el oxígeno me llena, suspiro por amar y por encima de todo ser amada. Pero suspirar no arregla nada.
No quiero ser un borrego y seguir a la manada, tampoco la moda va a ser mi guía, ni un patrón definido. Para algo tengo piernas y una mente: para crear mi camino y con mis manos moldearlo. Por eso me empeño en no querer ser como los demás o hacer lo que hacen otros. Aunque eso despierte la envidia.
Sé que mientras esté vacía, esa envidia queda anulada. Y que a pesar de llenarme, gota a gota, con empeño lograré dominar mi envidia. No me preocupa la envidia. Lo que más me preocupan son un par de palabras. Que se reducen a esto: querer, ser querido, lleno, vacío.

16 de marzo de 2011

Sin verguenza

Se metió en la piscina y puso las gafas para poder ver debajo del agua. Antes de tomar aire y sumergirse vio que detrás del cristal que separaba las instalaciones del bar estaba él. Sentado en una silla, mirando los nadadores en lugar de ser él uno de ellos; como siempre era. Esta vez no. La intriga nació en ella. Entonces si tomo aire y su cabeza y cuerpo quedaron por debajo del agua. El estilo que hacía le permitía verle a cada respiración, ella misma lo sabía sino hubiese hecho crol que le gustaba más. Poco a poco la distancia quedó corta. Y sus ojos encontraron los suyos. Ni un segundo antes de desaparecer bajo el agua. Por mala suerte ahora había una pared delante, el fin de la piscina, y no podía verlo. ¿Que hacer ahora?¿Darle la espalda e ir nadando? Tuvo una idea mejor. La escalera le quedaba muy cerca. Cogió el pasamanos y puso un pie en el primer escalón. A pesar de ser muy descarado su cabeza asomó por encima de la pared. Y esos ojos volvieron a encontrarla. Ella divertida giró la cabeza y se zambulló en el agua. Y pensar que casi nunca hablaban...

14 de marzo de 2011

Reflexión

Entonces te vas a la cama. Te pones el edredón encima de tu cuerpo frío, débil y frágil. Un virus, un microorganismo podría entrar en tu cuerpo y destruirte en menos que canta un gallo. Por lo tanto, te cubres, te proteges con una manta de calor. Haces una bola con tu cuerpo. Ni las plumas de quien sabe que animal te protegen lo suficiente. Finalmente entras en calor pero estás cómodo hecha una bolita. En posición fetal, tal cual un niño pequeño. De hecho todavía eres un crío a ojos de la vida. Ni que pasaran cien años serías lo bastante mayor y maduro para la humanidad. Eres siquiera un suspiro en el transcurso de la eternidad. ¿Y que haces? Te duermes porque eso no te preocupa. Tienes problemas más importantes en que pensar. Si es que a eso se lo llama problema.

13 de marzo de 2011

-.



Antes tenías cinco amigos,
hoy quinientos.
Si tenías sed bebías agua,
ahora puedes catar cien aguas diferentes.
El color azul era azul,
no cobalto, lapislázuli o marisma.
Miles de opciones, millones de dudas.
Suerte que todavía hay decisiones que se toman solas.

Mercedes - Benz




Si es de un anuncio. Pero no deja de ser verdad, realmente me encanta. 

12 de marzo de 2011

Deseos marchitos


Miró por encima de sus hombros. ¿Y que veía? Unos ojos fijos, de color indefinido, inhibidos pero al mismo tiempo atrevidos. Eran suyos. Y era ella la propietaria de esas esferas, pero saber eso le tomo un par de segundos. Porque su mente no estaba en el presente y por lo tanto no reconocía a su yo del presente. Para ella, en esos momentos estaba por venir. No parecía que mirara un espejo por encima del hombro. Miraba el pasado, con los parpados bajados.
Contó cuantos años hacía que vivía en esa casa, cuantos hacía desde ese piso blanco y luminoso y su piscina, cuantos desde el primer avión que cogió sola. Dos, tres y más de cinco. No se lo podía creer. Se acordó que de pequeña se divertía contando cuantos años faltaban para que la edad que tenía en esos momentos fuese la mitad de la que tendría. Cuando hizo eso tenía siete años. Ahora su edad tenía un número superior a siete como mitad.   No le entraba en sus sesos que más de la mitad de su vida hubiese vivido en un lugar lejos de donde había nacido. En realidad si que lo entendía no era difícil seguir el hilo de los acontecimientos. Pero todo había pasado de un modo un tanto peculiar. En el fondo sabía que también esa palabra estaba equivocada. Lo único que pasaba es que a ella todo eso la había sorprendido. Nada más ni nada menos. Eso no quería decir que fuera sorprendente. De hecho fue una cosa bastante normal. No quiso entrar en detalles.
Y pensó en los deseos de antaño, infantiles, ingenuos, cándidos, inmaduros... Todavía se acordaba de algunos de ellos. Como que querría vivir en la misma casa hasta poder independizarse. Que imaginaba una vida en la que sus padres vivirían siempre juntos. Deseaba casarse con un chico del pueblo (quedaba por decidir cuál) y si ella heredaba la casa vivir en ella. Si eso lo hacía su hermana se comprarían una en las afueras del pueblo.
Podía ver ese vestido anaranjado todavía colgado en el armario empotrado, veía las horas jugueteando en el sofá, los minutos de terror al ver un monstruo en el televisor y su diminuto cuerpo agarrado a uno mayor que el suyo. Todos esos recuerdos le quedaban pequeños. Igual que el vestido del armario. Tampoco los deseos se habían podido adaptar a ella.
Por eso ella se había visto obligada a comprar unos vestidos nuevos y descolgar los deseos de las estrellas fugaces. Eso último fue lo más arduo de hace. Las estrellas fugaces son rápidas pero ella lo fue más.

10 de marzo de 2011

Chica de vidrio

Cerró la puerta esperando que el dolor de cabeza la volviera a atacar. Que todo empezara a girar, que su estomago empezara a retorcerse provocando un dolor que la obligaba a quedarse postrada en la cama y dormir. Lo esperó, sin embargo no llegó. Estaba confundida. Antes a la mínima que se levantaba los mareos le hacían venir arcadas y ahora nada. Si que tenía un ligero dolor de cabeza pero eso lo atribuía a las largas horas de lectura. Larguísimas.  
Primer paso. Corto, inseguro. El segundo. Más corto y más inseguro que el anterior. No quería confiarse y luego caer por los suelos con su mundo dando mil vueltas alrededor. Un par de pasos más. Mejor. 
Los tacones resonaban por la calle casi desierta. Una persona a lo lejos que ya desaparece. Sigue avanzando. Ahora más segura de si misma. 
Sin embargo se siente frágil y teme romperse en mil pedacitos de cristal y esparcirse por el suelo. De repente nota como su estómago desaparece, no literalmente, pero una sensación de ligereza la invade y sus pasos quieren ser largos y quiere pisar fuerte. Pero no lo hace. El temor de quebrar su cuerpo de cristal puede con su deseo. Ella quiere sobrevivir. Su cuerpo no soportaría tal cosa. Por eso se limita a los pasos cortos, seguros. 
Porque cuando uno tiene el cuerpo débil y quebradizo, ¿Quien quiere arriesgarse a perecer?

6 de marzo de 2011

Premio a blog tierno

Mil millones de gracias a Lucia cuyo blog es .Donde habita el olvido y es tan tierno o más que el mio. Definitivamente ella se lo merece. Y no estoy haciendo peloteo. Eso a mi no me va. O la verdad o directamente me callo.
Bueno pues eso. No es por nada pero deberíais pasaros. Ahora misma lleva un par de entradas sin material suyo (lo del Desafío y ahora el premio). Ya se lo he dicho que publique algo suyo, pronto. Seguro que me hará caso, más que nada porque probablemente ella disfruta :)
Otra vez; mil millones de gracias.



Estas son las reglas:

  • Exponer el sello del blog
  • Decir 8 cosas sobre ti
  • Pasarlo a 8 blogs que hayas descubierto y te hayan gustado.
Ocho cosas de mi:
  1. Cuando leo no se que diablos hacer con mis manos y entonces me pongo a juguetear con el punto.
  2. Soy muy incómoda. Me cuesta muchísimo encontrar la postura adecuada para cualquier cosa. Mirando una película a la mitad lo consigo -.-'
  3. Aunque no comente una cosa no quiere decir que no me guste. Justo lo contrario.
  4. A veces cuando estoy en la cama pienso tanto en tantísimas cosas que no me puedo dormir. ¡Añadir el punto 2!
  5. No soy torpe pero siempre acabo con arañazos y magulladuras y la mayoría no se ni como me las he hecho. 
  6. Colecciono puntos de libro en una caja.
  7. Soy un desastre para mantener las cosas en orden. Eso si cuando me pongo a arreglar la habitación soy muy meticulosa.
  8. A pesar de estar equivocada casi siempre continuo discutiendo por puro orgullo...
Ocho blogs geniales:

5 de marzo de 2011

Primer Concurso en Escondida entre letras


En honor a su vigésimo segundo aniversario ella ha decidido hacer un concurso en el que se sortea un libro de segunda mano en perfectas condiciones de Carolina se enamora de Federico Moccia. El famoso escritor italiano de A 3 metros sobre el cielo y Perdona si te llamo amor.
Me apunto porque me hace gracia tanto participar (nunca he ganado un concurso :(  ) y porque el libro no me lo pensaba leer y así quizás me entren ganas. Jajaja! Bueno, solo eso.
http://libritos-rosa.blogspot.com/2011/03/hoy-es-un-dia-muy-especial-para-mi.html#comments
Os dejo el link por si os interesa. Si no os interesa, echad un vistazo al blog por si este si os gustase.

4 de marzo de 2011

La despedida

Llegó el peor momento: la despedida. Ese terrible adiós que no querían que les separara. No ahora que por fin querían estar juntos. Si alguien les hubiese dicho que se podían ver otro día, ese alguien hubiese muerto bajo las fulminantes y asesinas miradas de ellos.
Alcanzaron la puerta de la casa de Noelia. A pesar de que sus bocas no habían cesado de formula frases en toda la tarde ahora las palabras se habían quedado atravesadas en la garganta. Ninguno de los dos respiraba con normalidad, ni sus corazones latían al ritmo de siempre, ni nada andaba igual. Sin ninguna causa Noelia enrojeció y Héctor no fue capaz de verlo porque se empeñaba en creerse que había algo muy interesante en el suelo. Solo el carraspeo de la chica le hizo fijar sus ojos en ella. Con lo cuál el rosado de las mejillas se intensificó.
-Me lo he pasado muy bien contigo. ¿Al final, como te lo has pasado?
-A pesa de lo rara que ha llegado a ser la tarde me lo he pasado genial.- dijo ella.
-¿Nos veremos pronto?
-Claro - Y esa respuesta iluminó los ojos marrones de Noelia.
-Disimula pero tu madre nos vigila escondida detrás de las cortinas.
Como siempre que se pide ser disimulado se es descarado, Noelia con un movimiento brusco fijó la vista repentinamente en la ventana.
-¡Madre! - Y la figura materna desapareció inmediatamente.
-Si no llego a decir disimula no sé que hubieras hecho.
-Lo siento - Y ambos se pusieron a reír. Pero pronto el silenció volvió.
-En fin, deberías entrar ya, sino te vas a resfriar - "Vaya una cosa más idiota has dicho" pensó.
-Si, debería - "Pero ahora no quiero" se dijo para sí misma.
-Adiós.
Héctor se le acercó con la intención de darle los besos de cortesía para despedirse. Noelia hizo ademán de hacer lo mismo. Ella no supo si lo siguiente que pasó fue fruto de la confusión o del deseo de él. Al irse a dar los dos besos sus labios se encontraron y se demoraron unos segundos antes de separarse. Cuando Noelia se dio cuenta de lo que estaba haciendo se separó de repente de él. Roja como un tomate dijo:
-Adiós.
Héctor le dio dos besos, esta vez en las mejillas, y lo hizo con dulzura en lugar de ser seco.
Se volvieron a despedir, pero con la mirada hasta que ella desapareció detrás de la puerta

1 de marzo de 2011

Cuestión de valor

Salió del edificio y anduvo un trecho. Dos manzanas más allá había un bloque de pisos que tenían unas escaleras exteriores. Decidió sentarse ahí. Abrió su bolso y sacó el móvil. Mensajes. Mensaje Nuevo.

Acabo de salir del teatro.
Me voy a casa que ya es tarde. 
¿Que estás haciendo?
Te hecho de menos, ¿sabes?
Te amo, más que a mi propia vida.
Quisiera besarte.
Siempre tuya. 

Pulsó el botón rojo para salir. Un mensaje en pantalla: Seguro que quiere salir?  Miró la pantalla.¿Por que tenía que poner las cosas más difícil la maldita máquina? Dudó: Si Guardar en borradores? Eso si lo tenía claro. Ni rastro de pruebas. Todo podía ser. Y la posibilidad de que alguien viera por casualidad ese mensaje tierno la aterraba. No
La tapa del móvil bajó y fue guardado en su lugar. Se levantó y dio pasos grandes y decididos. Casi parecía valiente. En su interior no era más que una cobarde. Ojalá hubiera tenido el valor de pulsar la tecla enviar. Todo hubiera cambiado. Pero, ¿para bien o para mal? Si él hubiese recibido el mensaje... quizás le hubiera dicho que sentía. Fuese lo que fuese. Pero para saber la verdad hay que reunir mucho valor. 















¡Ya son 50 seguidores! Vaya, ni yo me lo esperaba cuando creé el blog. Muchísimas gracias a todos. De verdad que todavía no me lo creo. Qué 50 personas sigan mi blog porque les gusta lo que digo y escribo...¡¡Es genial!!

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