30 de diciembre de 2010

El plan N

Noelia no podía parar de pensar en el apuesto desconocido del tren, del cuál solo sabía su nombre y apellido. Por el momento las únicas personas que sabían de la existencia de Héctor eran ella y su amiga Rebeca.
Hacía relativamente poco que conocía a Rebeca, desde que llegó a la ciudad, pero su carácter dócil y atento agilizó la amistad. Motivo por el cual pronto fueron amigas inseparables. 
Al otro lado teníamos a Héctor, quien tampoco podía pensar en otra cosa que no fuera la señorita Herrera. Pero además de eso él cavilaba en el segundo encuentro prometido. En como hacerlo casual, sin forzarlo a existir... ¡Qué suerte que no tuviese semana de exámenes!, de otro modo no hubiese sacado más de un suficiente. Y eso equivalía a un castigo que tenía que evitar a toda costa. 
Había ya pasado una semana y media desde que se conocieron en el tren, y los pensamientos de ambos habían amainado. 
Era un miércoles cuándo Héctor cogió la gripe y postrado en la cama se dedicaba a urdir el plan N, como así lo llamaba él. Quizás fue la fiebre, o tal vez el dolor de cabeza, fuese como fuese una idea le vino a la mente. 
Salió de la cama y arrastrando los pies atravesó la desierta casa en busca del teléfono. Pero a medio camino se percató de que se había olvidado el móvil por lo que tuvo que ir y volver. Desenfundó el móvil y dio a unas cuantas teclas hasta dar con lo que andaba buscando. Descolgó. 
-Nueve, tres (...) - Decía en voz baja para sí mientras marcaba los números. 
Esperó hasta que al otro lado de la línea oyó una voz de mujer.
-Casa de los Herrera, ¿dígame? 
-¿Se encuentra Noelia en casa?
-No. Está en el instituto. Hoy es miércoles.
-Si, claro. No me acordaba. Es que tengo la gripe.- Y no tuvo que poner voz de enfermo para convencer.
-¿Quieres que le deje un recado? 
-Dígale que pasaré por su casa.
-¿Te sabes la dirección?
-No
-Es que nos hemos cambiado recientemente, apunta - Héctor no pudo contenerse y alzó el brazo en señal de victoria. "Vaya suerte tengo" pensó.
-Un momento,-sacó una hoja y un bolígrafo, y con el cuello cogió el auricular.- ¿si?
-Calle (...)
-Vale, muchas gracias.
-A ti, por cierto pásate mejor el viernes por la tarde a eso de las 5 y media.
-Así lo haré. Gracias de nuevo.
Colgó. Fue al baño, cogió un medicamento de esos que en teoría te curan en pocas horas y volvió a la cama para hacer reposo. El sueño le atrapó en poco tiempo y le cogió pensando en su plan N que no podía fallar.
 

28 de diciembre de 2010

Segunda Parte

Entonces sonó un móvil y la magia del momento desapareció. Como el arco iris, cuando miras está ahí, desvías la mirada, la vuelves a fijar y ya se ha ido.
Noelia apartó su mano bruscamente y desenfundó el aparato electrónico que vibraba y sonaba empeñado en arruinar la frágil conexión que se acababa de crear entre ambos jóvenes. Se alzó e hizo un gesto con la mano para ausentarse. Descolgó y empezó a andar arriba y abajo en el vagón, siempre a espaldas del chico.
-¿Quién es?...Hola, Rebeca. ¿De donde llamas?...Ah, vale...Si, ¿Tienes donde apuntar? Por cierto no hay nadie en casa, yo precisamente ahora estoy en camino. Estaré ahí a eso de las seis. Apunta: nueve, tres...
Héctor estaba con la mirada puesta en el vidrio del tren, absorto. Sin escuchar a la conversación sacó su móvil y se puso a jugar, tecleando como si le fuese la vida. Hasta que una voz femenina que le era ya familiar lo llamó.
-Perdóneme, Héctor,  era una llamada que no podía desatender. - Al pronunciar su nombre Noelia enrojeció ligeramente y bajó la mirada. Pero como llevaba una coleta no había cortina que la ocultase. Él continuó unos segundos apretando teclas y luego metió el teléfono en un bolsillo de la cazadora.
-No importa. Por cierto, ¿Puedo ya tutearle o tengo que continuar siendo caballeroso?
-Independientemente de si me tutea o me trata de usted, siempre debería ser caballeroso. Téngalo en cuenta para el futuro. Es algo que las señoritas tienen en muy alta estima. Hoy en día escasean mucho tales chicos.
-Muy cierto, lo tendré en cuenta, pero que sepa que yo soy siempre un caballero.
-Le creo.
-Entonces ¿que responde a mi pregunta?
-¿Su pregunta? Bueno, ehem, yo creo que puedes tutearme. - Pero dijo eso poco segura de si misma.
-Perfecto. Siento decirte que es un alivio, no me importa tratar de usted a alguien pero siendo de mi edad me siento más cómodo de tú a tú.
-Yo como estoy acostumbrada no tengo preferencias.
-¿Hablas de ese modo con todo el mundo y de todas las edades?- Y no pudo evitar mostrarse sorprendido.
-Si- Asintió con la cabeza- Mis padres creen que la educación es una cosa de suma importancia, y supongo que se me ha ido quedando ese rasgo suyo.
-Tengo una corazonada.- Dijo sin seguir el hilo de la conversación
-¿Cuál?
-Que tu y yo tendremos una segunda parte.
-¡Eso es de una canción! - Exclamó indignada.
-¿Y que más da? Que yo piense lo mismo que ellos no significa nada.
Noelia solo pudo poner una cara muy explícita y abrir la boca.
-Tu ya verás. Un día de estos tendremos nuestra segunda parte.
En ese momento los megáfonos del tren anunciaban la próxima parada.
-Yo bajo aquí- Dijo Héctor cogiendo sus pertinencias- Tu sólo espérame, ya llegaré.
Y salió del tren antes de que Noelia pudiera encontrar palabras suficientes para formar una frase coherente.

27 de diciembre de 2010

El encuentro

Final de trayecto del tren. Todo el mundo sale de los vagones. Quedan vacíos. Entre el bullicio de gente dos jóvenes entran en el tren. Cada uno en un extremo, sin saber el uno del otro. Tras unos minutos parados salieron de la estación.
Noelia echó un vistazo en derredor y comprobó que en el vagón no había nadie excepto ella. Se levantó e hizo caso del consejo de su madre: "Nunca te quedes sola, busca gente, preferiblemente mujeres; tu ya me entiendes";. Rió para sus adentros al recordarlo. Atravesó el primer compartimento para dar con el segundo, el cuál estaba tan lleno de gente como el anterior. Y llegó al último. Unos segundos le bastaron para ver que no había nadie. Iba a irse cuando de un asiento se asomaron dos brazos estirados. Si había alguien en el tren, pero solo eran dos, y para colmo esos brazos no eran precisamente femeninos. La chica se giró dispuesta a irse por donde había venido procurando no ser vista. Pero sus manoletinas la traicionaron al andar haciendo ruido. A lo que ella no supo reaccionar y quedó inmóvil. 
Héctor se levantó de pronto, sobresaltado por el sonido. Al girarse y ver a la chica no pudo por más que sonreír. No recibió respuesta alguna pues Noelia ya se iba en dirección opuesta. Él se levantó con la clara intención de ir detrás suya. 
-¡Eh! Un momento, no te vayas.
-¿Perdone? - Noelia estaba atónita.
-¿Te importa que te acompañe?
-Quizás me lo pensaría si usted fuera tan amable de usar el trato de cortesía con una señorita.
Héctor de entrada se quedó sin habla. Jamás una adolescente le había tratado de ud. ni él lo había hecho, tampoco. Por eso solo pudo contestar que así pensaba hacerlo en un futuro. Después de eso ella siguió andando dirección al final del vagón. Y él pisándole los talones.
-No se le pase por la cabeza el seguirme todo el trayecto.
-Justa esa era mi intención- Dijo echando mano de su mejor vocabulario rico.
-Sepa que no le pienso hacer ni caso.
-Pues ya está haciéndolo.
Noelia abrió la boca más ninguna palabra fue pronunciada. Se limitó a cerrarla y seguir andando, pues se había parado para rebatirle. Héctor ante tal victoria se permitió sonreír, pero ella le oyó.
-¿De que se ríe?- Le espetó.
-De nada- Dijo meneando la cabeza.
-Pues vaya un tonto está usted hecho. Reírse por nada...
Héctor hizo girar sus ojos hacía el cielo. Y por primera vez se preguntó en que diablos estaba pensando. A lo que su yo contestó: "Nada, chico, nada"
Llegaron por fin a la cola del tren, donde Noelia resuelta se sentó en un asiento individual. El muchacho se sentó en el otro que quedaba justo en frente.
-Que grosero he sido al no presentarme. Me llamo Héctor Narváez.- Y le extendió su mano.
Ella desconfiada apretó los ojos. Iba a darle la mano pero se lo pensó y la echó atrás. Hasta que, finalmente, reacia le dio la mano. "Si este chico es educado, no hay razones para ser descortés". Ni corto ni perezoso Héctor se inclinó para besar la tez fina y pálida de la mano de ella.
Y lo único que pudo decir ella fue que se llamaba Noelia y se apellidaba Herrera.
-Un placer haberla conocido, señorita.
-Lo...lo mismo..digo - Tartamudeo ella afectada por las acciones de él.

Espero que os guste el inicio de la historia. Habrán más entradas :) 

26 de diciembre de 2010

2º Premio Flor Naranja

Volvemos a encontrarnos con el Premio Flor Naranja! 

Normas: 
-Hacer una entrada con el premio
-Compartir con 12 bloggers, linkeandolos.
-Comentar en los blogs de las personas a las que has dado el premio y linkear a la persona que te lo ha dado.

No lo haré en ese orden
La entrada esta hecha pero primero diré quien me ha nominado. Y son Pía y Lyla.

Lo compartiré con...
*María en Árbol de Luz
Porque nos ilumina a todos con sus mágicas palabras. Nos hace ver la realidad desde un punto de vista... Y nos lleva donde sus personajes viven. Nos llevan a ella. Sigue plantando semillas y cultiva tu Árbol. Que siempre brille

Porque escribe pedacitos de sus pensamientos para que nosotros los podamos leer. Siempre hace a uno reflexionar. Y sigue así que alcanzarás tu sueño =) 

Por tener el blog más dulce que jamás encontraré. Y por ser de las primeras en comentar mi pequeñito blog. Siempre tiene un comentario azucarado listo para dar. Y aunque ella ya me nominó en octubre ahora seré yo quien la nomine. Se lo tiene bien merecido.

Estoy contenta de haberte conocido gracias al amigo invisible que organizó Alma con Arte. Y tener el honor de hacerte el regalo. Sigue escribiendo, sea lo que sea. Y da igual que esté en español, en portugués o en inglés. Si no lo entiendo ¡allá va el traductor!

Muchacha Loca Vive. Eso dice ella, y lo mismo reflejan sus textos. Es para volverse Crazy♥ como ella dice. Y más de una vez me saca una sonrisa y me contagia esa fabulosa locura. Que continúe esa demencia. 

*Miss Manhatan en Brindemos
Escribe de una forma muy bonita, describe muchísimas sensaciones y luego lo decora todo, tanto en cuanto a contenido como en diseño que lo realza todo. 

Porque nos hace creer, no en su sonrisa porque en el monitor eso no se ve, sino en sus ganas de hacerlo. Ella impregna las palabras haciéndonos creer en su felicidad y en la nuestra. Felicidades! 

A pesar de que está en catalán sus textos son tan buenos como lo podrían estar en castellano. Y se merece estar en esta lista por muchísimas cosas. Porque en el QL es la alma de todos los temas. Dudo que haya tema en que Mbosch no comente.

Su nombre lo dice todo. Es perfecta por fuera. Y porque no podemos ver dentro... Aunque la mayoría de entradas son cortitas son fantásticas. Y ya sabéis el dicho <>

*Lucas en Be corta
Me maldigo por no saber apreciar la belleza de la poesía, captar su musicalidad, y ver todos los pequeños detalles al final del verso y el conjunto de ellos. ¡Maldita sea! Por eso también tengo la esperanza de que sepáis verlo vosotros por mi. Es un magnifico blog solo para aquellos que sepan ver todo eso. 

Recién he descubierto su blog, pero ¿no es esp precisamente lo mejor? ¿El que hoy haya descubierto su blog y al mismo día la nomine? Yo digo que sí. Es un blog lleno de pensamientos de su interior, muy íntimo, muuy bonito#!

Y lo mismo pasa con Blisay. Justo hoy he visto su blog y el mismo efecto que con Xuxe## he tenido. De tantas palabras que hoy he gastado me quedo sin ellas para Blisay. Quedan entonces todas mis intenciones desnudas para ella. 

Dicho esto espero que vayáis a todos esos blogs, porque si están nominados es por algo. 
Aquí lo dejo.

Y como siempre, dejad pequeñeces =) 

25 de diciembre de 2010

Mi amigo invisible

Alma con Arte puso en marcha el 2º Amigo Invisible Blogguero, y pues yo me apunté. Y hoy es el día mágico. El día esperado por todos los participantes. Hoy que es Navidad, hoy se dan y reciben los regalos. Y aquí está el mío. 

He pensado mucho en que regalarte.
En que sería más agradable recibir.
De que manera, de que color...
Toda la noche he estado pensando 
en que querría Plinnn...
Teniendo en cuenta el post que hicistes
en Alma con arte en 
Conocernos sea dicho, 
yo quería que te imaginases
un día que tuviera todo cuanto tu adorabas.
Por ejemplo:
Un día sin trabajo, sin estudios, sin estress
donde tu estarías en un campo verde, 
desde donde se vieran unos paisajes amplios y majestuosos.
Allí estaría Lota, contigo. Como siempre.
Con tu equipo de música portátil escucharías a 
Coldplay, Beyoncé o The Cuore. 
Incluso Smashing Pumikies a pesar de que no sepas como se escribe.
Mientras miras al cielo dedicarías un momento a cada uno
de tus personajes favoritos.
Aragorn, Spiderman, Winnie the Pooh... 
Uno por uno, mientras ves las nubes pasar.
Paseando entre la hierba mojada y corta
recordarías los capítulos de Lost y
pensarías en Elinor y Marianne Dashwood
al igual que en todos los protagonistas de Traffic.
Pensando pensando la hora pasa. 
Y llega la hora de comer.
Extiendes tu mantel y te preparas para un picnic.
 Lota come su pienso predilecto al mismo tiempo
que tu comes una deliciosa tortilla de patatas. 
Y para postres, sacado del termo, y calentito:
Un chocolate caliente, ¡y hasta te has traído pastas!
¿Qué pasa cuando acabas de comer?
Obviamente: leer. 
Ese, creo yo que sería un bonito día.
No el mejor, porque tu vida debería tener
muchísimos otros días bellísimos.
Y tampoco quisiera yo para ti recordar 
este día como mejor habiendo otros
con más gente querida que te rodea
y con más movida que no este.

Antes hemos dicho que obviamente leerías. Pero no hemos dicho que libro.
Que problema... Yo te dejo una reseña de un libro que quizás te guste. Deseo que te guste :) 

EL FANTASMA DE LA OPERA de Gastón Leroux
Yo no lo he leído. Según Wikipedia dice que es una novela de romance, terror, misterio y tragedia.
Ya se que te gustan con toques de humor, pero no he encontrado otro que quizás te gustase más. 
Creo que debe ser precioso. 
Por si no sabes de que va te cuento:
<< La historia trata de un hombre misterioso que aterroriza la Ópera de París para atraer la atención de una joven vocalista a la que ama.>> 
Además se han hecho varias representaciones teatrales y adaptaciones al cine. La más famosa fue el Fantasma de la Ópera en 2004.




FELIZ NAVIDAD PLINNN...!

24 de diciembre de 2010

Martes 19 de Octubre de 2010

Nada más llegar fuimos a la cola de cierta aerolínea que por cortesía me ahorraré decir el nombre. Pues estábamos allí cuando una mujer uniformada nos preguntó si viajábamos a Barcelona. Ante la afirmativa dijo que estaba cancelado y que por favor fuésemos al mostrador de información. Como había mucho lío hablamos con otros afectados quienes nos dijeron en inglés que si nuestro deseo era regresar esa misma tarde-noche teníamos que pagar otro pasaje. Así que fuimos a los mostradores de otras dos aerolíneas. Una ya había vendido todos los billetes. Pero la otro no. Tuve que ponerme al teléfono con un amigo de mi padre porque tenía que darme información acerca de su Visa porque la de mi padre le faltaba el pin. Al final conseguí hacerme entender con el oficinista y nos dieron los pasajes. Entonces si fuimos al mostrador inicial para "cancelar" nuestro viaje. Fuimos a embarcar pese a que faltaban todavíados horas. Pero mejor era estar dentro que fuera.
 


Ese día pretendía asemejarse al anterior. El niño tampoco tenía clase esa mañana. Pero no fue igual al lunes porque a las 10 vino John y nos dijo que no tenía trabajo y que si íbamos a salir nos prestaba su bici. (La del canasto.) Quisimos ir pero empezó a llover fuerte y eso hizo que mi padre se negara a ir con ese chubasco. Cuando amainó la lluvia si nos fuimos. Yo sentadita en el canasto iba dando instrucciones a mi padre con el mapa en la mano. Y nos fuimos al Amsterdamse Bos. Un parque que en su época era un embarcadero. Por primera vez vimos la perspectiva de los ciudadanos de la ciudad. Y experimentamos en nuestras carnes la sensación de superioridad frente a los peatones y ¡coches!. Cosa jamás vista en nuestras ciudades.
Así pues llegamos al parque a través de los carriles bicis que tanto abundaban, y si no los han quitado todavía abundan. Era el parque más bonito que mis ojos han contemplado desde que salieron de su placenta. Y lo digo de verdad. En mi vida había visto un parque, ¡en la ciudad!, que tuviese tanto esplendor, que fuese tan salvaje como un trocito de bosque. Si, eso era. Era un trocito de bosque que había sido puesto ahí. Fuera de contexto. Sin adaptarse al ritmo de la ciudad. Huelga decir que ese trocito era cuidado meticulosamente por los jardineros. Estuvimos poco tiempo allí porque el viaje era largo. Yo desde mi lujoso vehículo hacía fotos con las que gozaba de una manera que a punto estaba de sacar la lengua...
A las doce y media regresamos porque a la una teníamos que salir en dirección al aeropuerto. Mi padre quiso pararse para comprar nosequécosa e hizo que me pusiera muy nerviosa porque eso era un retraso más. Llegamos a la una en punto y a la una y cinco acabábamos de preparar un revuelto con jamón y demás. A las 13:06 habíamos acabado de comer. Como el aeropuerto estaba muy cerca en cinco minutos llegamos ahí.
Mientras esperábamos conocimos a un chico, llamado Fran. Que era veterinario al norte de Holanda. Y nos contó que cuidaba focas y eso. Y hasta nos enseñó en su portátil un vídeo de su propia producción en plan diapositivas de las focas, su tratamiento y cuando las dejaban ir al mar.
Más tarde también conocimos a Loli y Núria otras afectadas con las que entablamos conversación.
Embarcamos y durante todo el viaje yo dormí como una pequeña marmota.
Al llegar, comprobé con mis propios ojos que estábamos en la T2. Y mi padre en media hora tenía que embarcar en la T1. Conclusión: Misión imposible. Yo le dije que me quedaba para recoger las maletas y que luego iría a la T1. El se fue y yo me quedé un rato para esperarlas.
Cogí el bus y me lo encontré en otro mostrador de otra aerolínea. Había perdido el vuelo. Le dejé las maletas y tras llamar a mi madre le dije que tenía que irme.
Mi viaje acabó aquella noche. El suyo al día siguiente a las ocho de la mañana.
Yo regresé con mi maleta en coche y dormí plácidamente con ganas ya de ver a mi gente. Y él regresó en avión, luego en coche y luego a dormir antes de ponerse a trabajar otra vez. Yo tuve suerte. Él no tanta.

Espero que os haya gustado mi segundo viaje a Amsterdam y que no haya sido muy pesado. Sed críticos porque no será el último =) 
Y mañana Navidad y el Amigo Invisible. 

22 de diciembre de 2010

Lunes 18 de Octubre de 2010

Ese día mis tios se iban de vuelta a España. Nosotros todavía no. Justo ese día el mayor de los niós tenía fiestaen la escuela y sus padres trabajaban y sus abuelos se habían ido. Entonces ¿quien hizo de canguro? Nosotros.
Obviamente no podimos dar un no por respuesta tras su acogida en su casa y habernos dado de todo y pagado los billetes de avión.
Me fastidió mucho porqué lo tenía todo organizado al detalle, lo que comeríamos, donde iríamos... Todos los otros días que no había niños que cuidar ibamos de improvisación en improvisación. ¡Para un día organizado que tenemos y se viene abajo!

Cuando mi padre no usaba el ordenador le ponía dibujos animados en YouTube para que estuviese entretenido. Pero mi padre tenía que trabajar y entonces él jugaba solito. Me dio lástima verlo jugar sin su hermano, con el que podría estar horas jugando. Tampoco pude evitar comparar mi infancia con la suya. Tengo los vagos recuerdos de una chiquilla feliz jugando con su primo a falta de una hermana con la edad adecuada para pasar el rato. Mi primo y yo no precisábamos elctrónica para divertirnos. Quizás una película de Disney por la tarde y ya estaba. Pero jamás toda la mañana o tarde. Nosotros nos valiamos con la sola idea de pensar que eramos animalitos salvajes y mil cosas por el estilo. E incluso cuando estaba sola, con los playmobils ya me bastaba. Y él no. Ni solo ni con compañía. Porque no os penseis que cuando estaba con su hermanito solo jugaban. ¡Que va! Si había dibujitos en la pantalla mejor que mejor.

Entonces se acercó la hora de comer y mi padre y yo fuimos a cocinar. Pero nos encontramos con un pequeño gran dilema.¿Que le cocinas a un niño pequeño? Yo, que nunca he preparado nada no tenía ni la más remota idea, y mi padre como que cuando yo era niña me daba comida y fruta triturada, tampoco la tenía. Vimos que mi tía había dejado puré hecho pero como el niño no lo quería le preguntamos que prefería y nos contestó que papilla. Segundo pequeño gran dilema: ¡No sabíamoscomo preparar la dichosa papilla!
Tampoco podíamos prepararla siguiendo las instrucciones del dorso del paquete porque estaba en holandés, y para colmo el no quería esa; él quería la papilla española. Ni sabía que podía haber una papilla holandesa y una española...
Desesperada, tras fracasar con un intento de papilla, llamé a su padre que me dijo que le diera el puré tanto si quería como si no. No quiso pero le sobornamos con un actimel con la condición de que tenía que acabarselo todo. Y tuvo su efecto.
Después de comer mi padre fue a trabajar y el chico me pidió que le leyera. Al principio pensé: "Genial porqué me gusta leer". Pero luego que no es lo mismo leer para uno mismo que para un niño. Creo que a pesar de esto me fue bastante bien porque me entendió y yo fui capaz de reducir la velocidad, adornar y modificar algunos apartados.
Y finalmente terminó el día conmio tranquila tras la llegada de su padre.
Ese día no vimos ningún documental y preparamos la maleta para el día siguiente

16 de diciembre de 2010

Domingo 17 de Octubre de 2010

Si fuese mi padre quien escribiera esto diría: "Por fin el gran día, solo 42 km". Y mientras lo dijera reiría con su habitual naturalidad. Mi padre de cincuentaicinco años se caracteriza por tener un carácter jovial, bromista y decir muchas tonterías sin ton ni son. Pero cuando digo sin ton ni son me refiero a que te viene tan tranquilo y sin que te lo esperes te da en la barriga (suave) como si quisiera hacer Kung Fu. Y además die "Wan Chú" como si de verdad lo estuviera haciendo. Puede que mi padre no parezca por la forma de ser un hombre de su edad convencional pero me gusta que no sea como debería y tampoco puedo decir que es diferente a los otros padres porque no se como son todos esos padres. Yo sé del mío y le quiero.
Este padre se fue a las siete u ocho hacía el Olympic Stadium. Pero ni fue andando ni fue solo. John le llevó en bici. Pero no era una bici corriente. Era una bici que delante donde tendria que ir la rueda hay un canasto para sentarse los niños y debajo de este la rueda y mi padre estaba sentadito ahí.
Después de desayunar a una hora más tardía,las nueve o eso, fuimos al Vondelpark donde se hallaba el quilómetro 40. Tras una hora de ver pasar corredores de todo tipo y edades, fialmente llegó. Y al saludarle nos soltó su frase más célebre:
-¡Hay que atacar!
Digo célebre porque donde él vive cuando corre lo va diciendo a los otros atletas para animarles. Hay que atacar equivale a un simple Vamos.
Más tarde fuimos a comer y poco más tarde llegó el maratoniano. Nos dijo que había hecho 3:35:42. Y para aquellos que no entendais, está bastante bien. Y tened en cuenta su edad y que las mejores marcas las hizo a los 47 años.
Descansado mi padre y sus pies a las cinco lo saque a pasear. Adivinad que parque atravesamos. Dudo que hagais fallado, efectivamente era el Vondelpark. Fuimos a Leidseplein i luego al Centrum donde merendamos divinamente en la Croissanterie-C'est Magnifique. De regreso pasamos por una cadena de supermercados bastante conocida: Albert Heijn. Compramos varias cosas para cenar y nos pusimos a andar. Como des de las cinco no había ido al baño a las ocho mi vejiga me estaba matando. Y ya me teneis a mi andando a pasos agigantados por la necesidad. Implorando rapidez a mi padre y suspirando por un lababo. Por el camino mi madre me llamó para saber notícias mías. Pero la suerte no le sonrió pues mis ojos vieron el paraiso y le dije adiós en pocas palabras pasando el parte de que estaba bien. Como muy bien comprendereis yo había visto un lavabo público y mi alegría me superaba. Vacía y ligera, llegamos y cenamos y siguiendo la tradición vimos un documental.

8 de diciembre de 2010

Sábado 16 de Octubre de 2010

Aprovechando la tregua climatológica con frío, viento y nada de lluvia, fuimos mi padre y yo a dar un paseo. Primero nos dirigimos al Olympic Stadium en el que tuve que echar mano de mi inglés para averiguar donde se conseguían los dorsales, el sitio en el que se pagaba y otros datos. Resueltos los detalles relacionados con la Maratón pedí a cambio a mi padre ir al Centrum. Usando el mapa llegamos al Apollollan y a pesar de tener a mi disposición el mapa estuvimos media hora vagando por la enorme calle Apollollan. Y como tendría que hacer incontables de veces durante ese viaje pedí información a los holandeses, que con amabilidad me mostraban la dirección adecuada.
Calle Apollollan 



















Después de nuestra desorientación momentánea, llegamos al Centrum. No sin antes observar la fachada impresionante del museo Van Gogh, al igual que la del Rijksmuseum.
Una vez en el Centrum fuimos al famoso círculo de canales característico de esa ciudad. Estábamos en Prinsengracht, cerca de la casa nº 496 y yo tenía la intención de ir a la 191. Con muchísimas quejas de mi padre, aun así fuimos. Tuvimos que andar un buen trecho durante el cual pasamos por delante de la casa de Anna Frank. Llegamos al 191 que correspondía a un restaurante de crêpes con tradición holandesa, o eso decía. No pudimos comprobarlo porque estaba lleno. Mientras esto tenía lugar el reloj marcaba la una y nuestros estómagos lo notaban. Como estábamos un poco lejos del centro donde se hallan los restaurantes intentamos atajar con pésimos resultados. Y al tiempo que nos dirigíamos a ese lugar fuimos sorprendidos por una lluvia fuerte que nos obligó a refugiarnos bajo el porche de una librería, pero no más de cinco minutos. Tras toas esas peripecias llegamos al dichosos centro y comimos en un delicioso restaurante italiano. Me atrevería a decir que comí la mejor lasagna de mi vida.
Llenados nuestros buches anduvimos hacía el Vondelpark con la determinación de cruzarlo enterito y luego ir al apartamento. Si hubiésemos sabido que a mi padre le iban a salir vejigas el día antes de la Maratón quizás no hubiésemos ido. Pero no lo sabíamos y fuimos por los caminos del hermoso parque. Durante la caminata me deleite haciendo fotografías a diestro y siniestro de todo lo que se atrevía a posarse ante mi ávido objetivo. Bicicletas, perros, árboles, personas, luces...
Esa noche con los pies descansando en zapatillas vimos otro documental que nos hablaba de la vida en los bosques.
Uno de los estanques del Vondelpark

7 de diciembre de 2010

Viernes 15 de Octubre de 2010

Mi prima y yo nos levantamos a eso de las ocho para ir a buscar a mi padre. Cogimos el tren y en cinco minutos estuvimos en el aeropuerto. Pero pasó un poco más antes de que viésemos a mi padre. Iba cargado con una maleta y dos ensaïmadas. Por supuesto mi prima se ofreció, amablemente, a llevarle los dos deliciosos paquetes.
Cuando llegamos al apartamento, y después de los respectivos saludos, acomodaron a mi padre en el sofá para que durmiese un  poco. Casi no había pegado ojo en toda la noche. Nos explico que se fue a Plaça Catalunya a dar un paseo, normal, el pobre hombre debía de estar desquiciado ante la idea de pasear, comer y dormir toda la noche en la terminal de un aeropuerto. Así que se fue a a ciudad, cenó de un bocata y regresó para echarse a dormir un poco y luego embarcar a las seis de la madrugada.
Al cabo de dos horas durmiendo decidí llevar a mi padre a dar una vuelta y fuimos al Vondelpark, el parque más céntrico de Amsterdam. Que conecta unos cuantos barrios con el Centrum. Antes siquiera de llegar empezó a llover yo que llevaba gorro casi ni me inmuté pero suerte que llevaba paraguas para mi padre, que él no tenía nada. No llevábamos ni diez minutos andando por el parque que mi padre se puso pesado para que volviésemos al piso. Y lo hicimos, quedándome con ganas de ver más. Poco sabía yo que ese lugar sería el que más me conocería de toda la capital holandesa.
Abriendo la puerta nos dio la bienvenida el olorcillo de pollo que mi tía cocinaba. John trabajaba en su estudio con otro hombre así que decidimos pasar de largo y no molestar. Empezamos a comer y Pili nos dijo que en terminar se iría al aeropuerto con destino Guatemala, y que luego iría a El Salvador.
No llevábamos mucho rato comiendo que los hombres de negocios vinieron y el desconocido fue invitado a sentarse y comer con nosotros. Se sentó a mi lado, y a decir verdad me intimidó un poco. De primero solo hablaba holandés con Pili y John en holandés. Pero cuando estos dos se fueron al aeropuerto dejó de hablar. Mis tíos se pusieron a hablarle, a lo que él contestaba con cara de no entender ni una palabra. Y entonces empecé a traducirselo  todo en mi inglés de nivel medio. Por suerte pudimos entendernos bastante bien con ayuda de ademanes y definiciones para substituir las palabras que ninguno de los dos sabíamos.
Finalizadas las preguntas de mis familiares tuvimos una agradable conversación acerca de varios temas. Como por ejemplo los trabajos, los idiomas, nuestros respectivos países...
Luego volvió a su trabajo. Mis tíos se pusieron a leer, los niños a dormir y mi padre también. No me acuerdo de lo que ice pero desde luego que no debe tener más importancia.
Más o menos a las ocho John y yo fuimos a ver si encontrábamos una cama inchable. Cuando estábamos en el coche intentamos tener algunas conversaciones en inglés. Pero como siempre eran muy triviales y poca cosa. Hablábamos del clima (lluvioso en ese momento), de Holanda y de España...
Con poca suerte volvimos con las manos vacías pero con los abrigos mojados.
Sin preocuparnos mucho cenamos y vimos un documental acerca de las cuevas. Mi padre y yo dormimos ambos en el sofá.

13 de noviembre de 2010

Jueves 14 de Octubre de 2010

Saber que tienes que partir cuando todavía falta toda la mañana, hace que el tiempo pase a un ritmo tríplemente lento que el que marca el reloj.
En clase tuve que hacer un examen pues lo harían en mi ausencia. Estaría el jueves, el viernes, el lunes y el martes. Claro que el fin de semana también pero eso no me afectaría a las clases.
Como cada jueves salí a la una y bajé con mis amigas. Nada más llegar comí y acabé de arreglar cuatro cosas.
Cogí el tren que va directo hasta el aeropuerto del Prat. Durante toda la hora del trayecto estuve leyendo "El Ocho" de Katherine Neville, en catalán.
Mientras estaba en el tren mi padre me llamó diciendome que su vuelo de AEuropa, que salía a la una, había sido cancelado debido a una avería del avión. Pero que a pesar de eso tenía un vuelo para las tres.
Llegué a la T1 a las cuatro y algo. Llamé a mi padre y me dijo que embarcará. (Cuando regresé a casa y se lo expliqué a mis amigos se quedaron alucinados de mi reacción que fue:) Sacar el billete y pasar el control de seguridad.
Obviamente un poco de cosa si me hizo. No es lo mismo un vuelo nacional de media hora que uno internacional de dos horas. Pero puse todo de mi parte para no hacer de aquello un drama.
Para matar el tiempo que faltaba seguí leyendo. De repente mi móvil sonó y al contestar, mi padre me dijo que el vuelo se retrasaba para las seis, justo la hora que salía nuestro vuelo.
Y yo, ingenua y cándida, pensando que mi viaje sería tan agradable y placentero que casi no tendría nada para contar...
Antes de embarcar mi padre me dijo que había conseguido un billete para el día siguiente a las seis de la mañana.
Embarqué y me senté a leer. No levanté la cabeza hasta al cabo de dos horas.
El aeropuerto de Schipol es el más grande que he visto en mi vida. Tardé bastante más de 5 minutos a llegar al sitio donde se recogían las maletas. Pasé de largo y salí. Lo primero que se me pasó por la cabeza fue que qué haría en caso de necesitar llamar a mi prima. Para empezar que mi móvil no podía llamar fuera de España y segundo que el móvil de mi prima Pili no funcionaba. Tuve la suerte de ver a Pili y a John, su marido, al Arrival Hall. Pese a que John a penas me conocía me dijo que estaba contento de que estuviera allí. Pili por supuesto también.
Les expliqué brevemente lo ocurrido con mi padre y nos fuimos. Con mi prima hablaba, claro está, en español. En cambio, con John hablaba inglés. A veces intentaba hablar un poquito de español pero le resultaba más cómodo del otro modo.
Su casa no quedaba a más de diez minutos. La sorpresa fue mía cuando vi a los padres de ella, mis tíos. También me sorprendió ver al pequeño despierto. John y Pili tienen dos hijos. Jordan de 4 años y Morgan de 2. Después de cenar jugamos un poco con Morgan y luego lo acostaron en la cama de los padres. Mis tíos y yo nos pusimos a ver un documental por Internet a cerca de los abismos del Pacífico.


Siento haberme enrollado con tantas cosas, pero es que quiero poder leerlo dentro de unos años y saber que es lo que hice.
Por si les interesa les dejo la página de los documentales que está muy bien http://www.documaniatv.com/

7 de noviembre de 2010

Viaje a Amsterdam

Viaje a Amsterdam


Dentro de nada publicaré mi diario de viajera. Que ya le pillo el gustillo. Jajaja!
Pues eso, solo avisaros de que no habrá tiempo para reflexiones sentimentales, solo dedicaré mi blog al viaje hasta que lo acabe.
Espero que os guste.

1 de noviembre de 2010

La Amistad

Según la Real Academia Española, la definición de amistad es la siguiente:

1. f. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.
2. f.Afinidad, conexión entre cosas.
3. f. pl. Personas con las que se tiene amistad.


Según la Wikipedia es esta:

La amistad (del latín amicus; amigo, que deriva de amore, amar) es una relación afectiva entre dos o más personas. La amistad es una de las relaciones interpersonales más comunes que la mayoría de las personas tienen en la vida. [...] La amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes. Hay amistades que nacen a los pocos minutos de relacionarse y otras que tardan años en hacerlo. La verdadera amistad dura toda la vida.


¿Para qué tantas definiciones? Para decir el lazo que nos une a Carmen y a mi. 
Necesito que la RAE o la Wiki lo digan por mi porqué es una cosa tan especial que no lo habría poder decirlo de una manera clara. Como es propio en mi lo habría hecho con comparaciones, metáforas, frases hechas... Yo usaría las palabras más bellas, las más sensibles, las que por si solas ya estén llenas de algo y las que para nada son objetivas. 
A mi no me saldrá nunca de mi misma decir que la amistad es una relación afectiva bla bla bla. No. Eso no sale de uno como cosa natural. Iba a decir lo que yo habría dicho, aún sin ser objetiva, pero es que ni eso. No me salen palabras. Casi se me hace más fácil describir la palabra amor que la palabra amistad. 
Ahora que me paro a pensar en ellas es difícil describirlas, pues la amistad es afecto. Cariño y amor. 
Si te paras a pensarlo por un momento, todas estas palabras son por demás abstractas.
Quien me pida que le describa como es una mesa me lo pone fácil. Quien por lo contrario me pregunte que es el odio, el amor, la amistad, la nostalgia... Todos esos sentimientos no son cosas tangibles, son cosas que los ojos no ven, los oídos no oyen, la boca no degusta, la nariz no huele o que las manos puedan notar con el tacto.
Por eso llega un momento en el que dejas a un lado los diccionarios y tu interés por definir una palabra que simplemente de limitas a aceptarla y reconocerla. Tengo que admitir que al principio me medio asustaba pensar que había nacido una amistad. Una amistad en medio del blanco monitor. Pero ella fue más valiente que yo y me llamó amiga. Y me hizo darme cuenta de que ella llevaba razón.
Desde ese momento se me hizo un sentimiento llevadero. Igual que cuando sabes que quieres a alguien no te importa lo mas mínimo lo demás. No tienes que fingir cosas que no son. 
Por eso quiero agradecerle que fuese valiente. Que usase la palabra amiga cuando yo no pude. Que me escribiese, que me contestase, que me hiciera cómplice de lo que pasaba por su mente y se hiciese valer para que yo confiase en ella para depositar en ella mis temores y deseos más íntimos.  
Espero que si alguna vez tenéis a alguien como Carmen, sepáis apreciarlo y guardarlo tanto tiempo como seáis capaces.

30 de octubre de 2010

Pensamientos fuera de lugar

Nuestro cerebro es como una radio encendida día y noche. No para nunca, nunca, nunca; sólo cuando la muerte nos viene a buscar. Tenemos una sola emisora: la de los pensamientos. Continua como un río, a veces viene con tanta fuerza que nos arrastra a actuar de manera poco premeditada. Estos pensamientos pueden variar de tantas maneras como lo hace un río. Se desborda, se seca, sigue su curso o crea uno nuevo, es modificado des del exterior o la naturaleza misma lo guía por otros lados.
Siempre hay pensamientos fuera de lugar, que desentonan, ovejas negras del rebaño blanco o viceversa. Pensamientos que hasta nos pueden hacer actuar de una manera anormal.
Encontrándome yo misma ante dos senderos: uno era un pensamiento acertado y rutinario, el otro era totalmente innovador pero no tenía ni pies ni cabeza. Ante mi no se presentaban imágenes del futuro, más que nada por que intentaba frenar el canal que ambos pensamientos insistentemente querían abrir. Pero listos eran y como un haz de luz me dejaban entrever un esbozo de lo que podía suceder en uno y otro caso.
Pero asustaba.
Y todavía me asusta al pensar en el pasado.
Veo una cosa que me recuerda a eso y en seguida otra le sucede, la del pensamiento que en su tiempo estubo fuera de lugar, y que todavía lo esta. Y entonces hago lo único que se puede hacer en esos momentos: meneo la cabeza diciendo que no.

22 de octubre de 2010

Premio Flor Naranja


Premio Flor Naranja.


Gracias a Blanca por nominarme. De verdad que me hizo muchísima ilusión. Nadie me había nominado antes.
Su blog es: Chocolate y avellanas


NORMAS del premio:
-Hacer una entrada con el premio.
-Compartir con 12 bloggers, linkeandolos.
-Comentar en los blogs de las personas a las que has dado el premio y linkear a la persona que te lo ha dado. 


1. A Pía en Pía Baroja 
2. A Laila en Entre letras y nieblas
3. A Daniel en Muere maldito! muere!! muere!!!
4. A Gaviota en Un món de misteris (en catalàn)
5. A Daniel en El Libro abierto (otro Daniel)
6. A Clara y Leo en LIBROS LIBROS
7. A Escritor Novel en Obras de un Escritor novel
8. A el Ratón en El ratón de biblioteca (un poco en catalàn y un poco en castellano)
9. A Roser en Black Moon
10. A J. en Utopies sense fi  (en catalàn)
11. A Lenok en Una sorpresa muy desagradable
12. A Las mejores cosas al amanecer





Viernes 23 de Julio de 2010



Por primera vez en todo el viaje pudimos levantarnos a la hora que quisiéramos. Mi hermana y yo nos levantamos a las ocho y media para poder comer y luego bañarnos en la piscina. Ese día comimos más de lo habitual. Yo desayuné de unas pastas freídas con chocolate por encima. Riquísimos y crujientes. Como era día libre mi familia y dos más decidimos de volver a Sidi Bou Said para comer. Cogimos tres taxis.

Dentro del automòvil olía a sudor. Los asientos estaban cubiertos con unas mantas ásperas pero finas, y no había cinturones. Para colmo el taxista conducía de una manera un tanto peligrosa. Rápido, adelantado casi sin mirar, girando para atravesar la carretera... Un verdadero peligro. Cuando bajamos sanos y extrañamente a salvo quedamos aliviados. Nos encontramos todos juntos y fuimos a buscar un sitio para comer. Reservamos mesa y mientras un matrimonio fue a comprar cosas una familia y nosotros estuvimos hablando en la sombra. Ese día hacía especial calor. Y hasta en la sombre sudábamos. Por fin llegó la hora de comer e ir a un local fresquito. Nos sentamos en dos mesas con asientos de piedra un poco bajos. Yo que no soy precisamente alta tuve que coger un cojín para llegar cómodamente.
Yo pedí un brik y carne asada. El bik es como una empanada en forma de media luna y con pasta milhojas crujiente que se fríe una vez puesto el relleno. En la carta había brik au fromage (queso) y brike con omelette (tortilla con queso).
Cogimos otro taxi para regresar. A diferencia del otro este no tenía taxímetro; era ilegal. Mi padre se empeñó diciendo que había salido bien de precio, que era más barato. Pero pregunté a las otras familias que habían venido en taxi legal y me dijeron un precio más bajo. Pero lo dejé correr.
Como antes de partir habíamos dejado las maletas en consergería las fuimos a buscar y nos sentamos a esperar. Yo por mi parte cogí una libreta y anoté cada día lo que había hecho durante las vacaciones en Túnez. Gracias a eso he podido escribirlo al cabo de unos meses.
A la hora acordada legó una furgoneta que nos llevó al aeropuerto. Paseamos un buen rato y luego fuimos a la aduana. Allí nos volvieron a hacer rellenar unos papeles que te preguntaban de todo: tu nombre de soltero/a, el día que caduca el D.N.I y el pasaporte...
Tras haberla pasado llegamos a la puerta de embarque. Pero había retraso. Hasta después de una ora no salió el avión. Todos estábamos cansados, y me puse a dormir. Desgraciadamente no pude, pues un chico de 30 años como mínimo, que conocía a la tripulación y cada dos minutos se levantaba cuando le daba la gana y e iba a charlar. Haciendo caso omiso a las señales rojas de "no desabrocharse el cinturón". Además compró una botella de Vodka que se terminó en lo que dura el viaje Túnez-Barcelona (no llega a 2h). Por suerte pude encontrar algo bueno en ese viaje aéreo.
En la misma fila que yo había una niña que no debía tener más de dos años. Y cuando me vio y yo le sonreí durante un rato quiso empezar a jugar. Primero me saludaba con su manita, y yo le saludaba con la mía, y así se entretuvo unos cuantos minutos. Luego jugamos, todo eso a distancia y quietecitas, a escondernos. Adelante y atrás Jugando jugando ella al adelantarse para que la viera se dio de cabeza contra el asiento. Pero en vez de llorar empezó a reír. Unas risas...que no te podías quedar serio. Y lo volvió a hacer, esta vez adrede. Pero su madre, riendo también, le puso la mano entre ella y el asiento para que no le doliese. Fue muy graciosa. Más tarde, tras coger las maletas nos volvimos a encontrar y quiso por última vez hacer como si se adelantara, pero sin asiento.
Esto último puede parecer una tontería sin sentido, pero me acuerdo por ser un momento tierno y, al fin y al cabo todavía formaba parte de las vacaciones.

13 de octubre de 2010

Jueves 22 de Julio de 2010

Esa mañana  fue la última que vi a Beatriz. Ella y su familia se iban de camino a Lisboa. Nosotros partimos camino a Túnez. Me olvidé de mencionar que desde que nos conocimos, mi hermana, ella y yo quedábamos por las noches para vernos en el bar del hotel.
Fuimos, ya sin los portugueses, al museo del Bardo. Todo lo que había era de influencia romana y había muchos mosaicos que habían sido reconstruidos en el suelo o en una pared para ser expuestos.
A la hora de comer todos estábamos en la situación de: <>.
Después de pasar de ser caníbales y volver a ser personas, fuimos a la famosa Cartago que estaba cerca del mar. Y pensar que miles de años antes Aníbal estuvo ahí.
Mas tarde fuimos a las termas de Antonino. Lo curioso del tema es que cuando vinieron los romanos a conquerir, tras arrasar arrojaban sal para hacer del suelo un lugar estéril. Pero al cabo de unas décadas volvieron y se encontraron con un sitio que antaño era fértil e ideal para la población.
Cuando Mohamed nos estaba explicando que en las termas había tres cámaras con diferentes temperaturas para ir acostumbrándose, paro de hablar y se puso a reír el solo. Mientras sofocaba las risas nos quiso decir que separaban a hombres y mujeres. Y luego dijo que ese mismo día había aprendido el significado de la palabra española orgía, y que se lo estaba imaginando y que no podía parar de reír. Ante ese argumento todos empezamos a reír y a hacer comentarios como "que caliente te has despertado esta mañana" y muchos otros que podéis perfectamente imaginar.
Después de un buen rato haciendo broma fuimos a nuestro aire por las runas de la terma, que en su tiempo sobrepasaban nuestras cabezas tres o cuatro veces, como mínimo.
Salimos de Cartago para ir a la Medina de Túnez o que es lo mismo la casbah. Andamos a nuestro aire durante casi dos horas, y al final Mohamed acompaño a quienes les interesara a un artesano de perfumes. Nosotros estábamos interesados. Nos enseñaron como se hacía el perfume y luego compramos perfume en botellitas roll-on con una de regalo. Lo mejor, quizás, era que más de la mitad correspondían a marcas caras como Hugo Boss, Carolina Herrera...
Por la tarde fuimos a un pueblo muy típico. Sidi Bou Said. Un pueblo que todo es blanco y azul. Blanco para los malos espectros y azul para ahuyentar a los bichos. Son muy supersticiosos los tunisinos.
Antes del turismo solo las casas eran de esos dos colores, pero tras la llegada de este bares, bancos, faroles, etc. era en blanco y azul.
Nos fuimos a dormir pensando que al día siguiente sería nuestra última jornada en el país. Hogar dulce hogar. Pues aunque te lo pases muy y muy bien de vacaciones, siempre quieres volver

11 de octubre de 2010

Miércoles 21 de Julio de 2010

Lo verde es la ruta de bajada. La azul el sitio de vuelta. Y los puntos fucsias sitios por donde pasamos.
Hay muchos sitios por donde pasamos y no se ven.


¿Qué cara pondríais si os dijeran: mañana levantaros a las 4? La misma que se nos quedó a nosotros. Al principio creíamos que era una de esas bromas del guía. Pero el reía de nuestras caras, y finalmente nos dijo que no era broma y que a las cinco ya estaríamos de camino al norte. Porqué nosotros estábamos muy al sur y si no nos apresábamos tardaríamos más de lo planeado a llegar.  Poco después de subir al autobús fuimos a uno de los pueblos menos comunicados del sur. Era un pueblo que no debía tener más de cinco calles y sólo dos tenían aceras. No había asfalto, la calle era polvo. Las casas no eran viejas pero la impresión que daban no se alejaba mucho. Eran edificaciones polvorientas, de aspecto frágil, la pintura saltaba y se podía ver de qué material era la casa. Dimos una vuelta al pueblo y vimos que dentro de una casa, en el patio había un diminuto rebaño de cabras, no más de 10. Volvimos al bus y pensé que qué derecho tenemos nosotros de quejarnos de nuestras vidas y nuestros problemas, cuando nosotros lo teníamos todo. De todo lo que nosotros teníamos, ¿que tenían ellos? No se me ocurre nada.
No tuve mucho tiempo para pensar ni en su situación ni en la mía. Pues el asiento me sedujo y me hizo caer dormida como todo el mundo. ¿Quién se queda despierto a las cinco y media de la mañana? Nadie. Y menos cuando hicimos kilómetros hacía el norte hasta las nueve o las diez. Primero visitamos un pueblo que se llama Matmata. Luego llegamos a Sfax, una ciudad a 270 km de Túnez y que tenía toda la pinta de ser una ciudad industrial. ¡Hacía casi más calor que en el mismísimo desierto del Sahara! Malditos humos…
Nuestro destino final de ese día era Sousse. Pero antes fuimos a un anfiteatro romano, creo que es el único que queda en pie, junto con unas ruinas bien conservadas de una población. Solo eran las once y ya nos moríamos achicharrados bajo el sol.
Otra vez volvimos al bus para seguir hasta Sousse y ahí fuimos al primer lugar fresquito en todo el día. El mausoleo de Habib Bourgiba anterior presidente del país.
http://www.flickr.com/photos/8230500@N04/1289024376/   si queres ver como era el mausoleo aquí hay una foto)
Esa noche dormimos en Sousse. No me acuerdo del nombre del hotel, pero tampoco lo diría por respecto. Eso sí, el hotel podía parecer muy bonito e incluso lujoso, pero nada más llegar, se averió el ascensor por el que yo tenía intención de subir, y lo estaba a punto de hacer cuando se paró en seco. Lo que era el grifo de la ducha se le cayó a mi hermana, pero no precisamente por torpeza. Un interruptor se salió de su sitio, la lámpara de la habitación estaba torcida, la moqueta sucia y la colcha tenía un par de agujeros.
Cinco estrellas en definitiva

26 de septiembre de 2010

Martes 20 de Julio de 2010

Era el segundo día que estábamos en el hotel Sahara Douz en Douz. Fuimos a un pueblo que se llamaba Sabrine. Creo que era el pueblo más antiguo de toda la región. Era un poblado que se escondía en cavernas, sus habitaciones estaban esculpidas en piedra hasta formar una pequeña cueva. Y ahí vivían casi apartados de la sociedad "moderna". Incluso ellos mismos se hacían la harina y el pan. Cuando fuimos ahí fueron muy hospitalarios y nos dieron su propio pan mojado en aceite y miel. El pan estaba delicioso. 
Luego volvimos al pueblo de Douz para ver el zocco, el mercado. Ahí nos compramos una maleta porque no nos faltaba espacio. Quizás piensen que fue una estafa o algo parecido o una mala compra pero de hecho no fue así. Obviamente era una imitación de las marcas alemanas, inglesas, chinas y japonesas. Dentro de esto compramos la mejor imitación alemana con ruedas de goma, de las que mejor ruedan. Al cabo de dos meses todavía está entera.
Ese día hacía un calor horroroso y nada más llegar al hotel todos los del grupo se metieron en la piscina incluido nosotras. Era una piscina demasiado profunda para mi. ¡¡Yo bajita y con otitis, vaya una mala combinación!! Estábamos mi hermana, Beatriz y yo. Ella nos estaba enseñando nuevas palabras en portugués y nosotras le ayudamos cuando no sabía pronunciar algo en español. Entonces conocimos a Ana. Una niña de Barcelona que tenía 10 años. Nos hicimos muy amigas también.
Después de secarnos e ir a comer fuimos a las Puertas del Desierto en el mismo pueblo. íbamos a montar en dromedario. Estaban todos los animales en fila tumbados en la fina arena. Algunos llevaban correas en los morros para no morder. Los más osados adelantaron un paso para subir primeros. Nosotros subimos de los últimos.
Me senté encima del animal, justo detrás de la joroba donde había como un pequeño puff con mantas. Dí unas palmadas al pelaje del dromedario. Más que pelo tenía como pelusa por el cuerpo. Cuando lo palmeé una nubecilla de polvo despegó de él. Los hombres que se encargaban de ellos tiraron las cuerdas para que se levantasen, antes de que nosotros tuviésemos tiempo suficiente para acomodarnos mínimamente para no destruir nuestras pobres ingles con el paseo. Y cuando el hombre tiró de la cuerda el dromedario no se levantó primero las patas delanteras y luego las traseras o de manera regular. Nada de eso! El animal levanto sus traseras haciéndome inclinar de tal manera que si no llegaba a agarrarme a una ansa me hubiese caído de bruces en la arena. Y luego levantó la cabeza. Pero lo gracioso es que no es un movimiento suave es una cosa tan brusca que no te da tiempo a reaccionar, mucho.
Íbamos de cuatro en cuatro. Casi pude sentir como las patas del dromedario pisaban la arena del mismísimo Sahara. Pero esta vez lo veíamos desde otro sitio. No parecía ni el mismo. Tenía un lujo; un oasis al lado.
En esta última foto se puede ver lo que antes no pude explicar: la inmensidad del desierto. Es difícil mirar y en km no ver nada. Pero ni un árbol, ni un oasis; nada!
Mientras paseábamos yo me entretenía, a parte de maravillarme con el paisaje, tocando el animal. Hay quien dice que no es cauto, pero como vía que ni se quejaba y ni siquiera se giraba pues le tocaba las orejas. Fue muy divertido cuando el dromedario de mi madre le entró picor por la barriga, y con la pata trasera intentaba rascarse y en vez de a él rascaba a mi madre. Sobretodo cuando mi madre empezó a gritar <<¡Ah! ¿Pero que demonios hace este bicho?¿Qué hace?>> Y ella moviendo las piernas y agarrándose tan fuerte que al día siguiente tuvo la palma de las manos llenas de ampollas.

Eran las 7 o algo por el estilo.
Y ya estábamos regresando después de un paseo de casi una hora. Le dábamos la espalda al sol. Y me giré y vi la puesta de sol, sin una nube, en el desierto de arena más grande de todo el mundo. Fui afortunada de girarme y ver la puesta de sol en el desierto del Sahara. Veía como ese disco rojizo, anaranjado, rosado... con tantísimos colores...! Y lo veía como iba bajando al tiempo que doraba la arena del territorio y como cada vez había menos y menos luz del astro Sol. Cada vez menos hasta que acabó por esconderse detrás de las dunas y se fue al otro lado del mundo. Pero todavía había luz tras la puesta de sol.
Me giré, porque, todo sea dicho andar en un dromedario con la cabeza girada es una postura incomoda. Me giré pensando "Has visto la puesta de sol, no solo eso, la has visto en África, en el Sahara".


Cuando llegamos al hotel nos encontramos con la familia portuguesa de Beatriz. Ellos no querían ir porque ya habían ido en Egipto y no les fascinaban los animales en general. En el bar nos encontramos, mi hermana y yo, con Beatriz, su Madrina y un chico que se llamaba Adriano que no era de su família pero que era de las Islas, como ellas. Hablamos un poco, porque Adriano hablaba de una manera aún peor, si se puede decir así. Peor no, pero más difícil de entender sí. Nos explico que había estado por casi todo Europa y que en total había viajado por 30 y pico países.

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