Hacía relativamente poco que conocía a Rebeca, desde que llegó a la ciudad, pero su carácter dócil y atento agilizó la amistad. Motivo por el cual pronto fueron amigas inseparables.
Al otro lado teníamos a Héctor, quien tampoco podía pensar en otra cosa que no fuera la señorita Herrera. Pero además de eso él cavilaba en el segundo encuentro prometido. En como hacerlo casual, sin forzarlo a existir... ¡Qué suerte que no tuviese semana de exámenes!, de otro modo no hubiese sacado más de un suficiente. Y eso equivalía a un castigo que tenía que evitar a toda costa.
Había ya pasado una semana y media desde que se conocieron en el tren, y los pensamientos de ambos habían amainado.
Era un miércoles cuándo Héctor cogió la gripe y postrado en la cama se dedicaba a urdir el plan N, como así lo llamaba él. Quizás fue la fiebre, o tal vez el dolor de cabeza, fuese como fuese una idea le vino a la mente.
Salió de la cama y arrastrando los pies atravesó la desierta casa en busca del teléfono. Pero a medio camino se percató de que se había olvidado el móvil por lo que tuvo que ir y volver. Desenfundó el móvil y dio a unas cuantas teclas hasta dar con lo que andaba buscando. Descolgó.
-Nueve, tres (...) - Decía en voz baja para sí mientras marcaba los números.
Esperó hasta que al otro lado de la línea oyó una voz de mujer.
-¿Se encuentra Noelia en casa?
-No. Está en el instituto. Hoy es miércoles.
-Si, claro. No me acordaba. Es que tengo la gripe.- Y no tuvo que poner voz de enfermo para convencer.
-¿Quieres que le deje un recado?
-Dígale que pasaré por su casa.
-¿Te sabes la dirección?
-No
-Es que nos hemos cambiado recientemente, apunta - Héctor no pudo contenerse y alzó el brazo en señal de victoria. "Vaya suerte tengo" pensó.
-Un momento,-sacó una hoja y un bolígrafo, y con el cuello cogió el auricular.- ¿si?
-Calle (...)
-Vale, muchas gracias.
-A ti, por cierto pásate mejor el viernes por la tarde a eso de las 5 y media.
-Así lo haré. Gracias de nuevo.
Colgó. Fue al baño, cogió un medicamento de esos que en teoría te curan en pocas horas y volvió a la cama para hacer reposo. El sueño le atrapó en poco tiempo y le cogió pensando en su plan N que no podía fallar.


7 pequeñeces ♥:
¿Pero aún se acuerda del teléfono este chico? jejeje Qué suerte ha tenido! Habrá queesperar al próximo para conocer más del plan N.
Sigue así.
Besos.
¡Vaya memoria! :) Seguro que se alegra de tenerla. Yo también probaré con el Plan N, parece eficaz.
Me gusta mucho el nuevo diseño, mucho, mucho.
Un beso.
No es que se acuerde de memoria. Es que cuando Noelia llamaba a Rebeca le decía el número y entonces Héctor se lo apuntó fingiendo jugar ;)
Bien! Lo ha conseguido!
La verdad es que tiene mucha pero que mucha suerte!
Por cierto, yo no sé porqué pero no puedo crear relatos largos... y también me cuestan las diálogos.
Yo si fuera Noelia estaría planeando "el plan H".
Por cierto a mi también me encanta el diseño.
Besos fugaces
Me gustaría saber cuál es el requisito indispensable para que funcione el plan N, tal vez de ser un apuesto caballero, porque al tipo del espejo nunca le ha funcionado!!. Un gran abrazo y ¡¡Feliz Año Nuevo!!
La cosa se pone interesante.
Por otra parte, el diseño es genial; me encanta la foto de la chica escribiendo en la máquina. Genial.
Te he nominado en una mención especial:
http://letrasynieblas.blogspot.com/2011/01/5-libros.html
Besos
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