Quitas mis ropajes con decisión y me arrancas gemidos de dolor. Me besas la frente para compensarme. Me sirve. Estoy desnuda ante ti, un hombre hecho y derecho, pero ninguno de los dos se ruboriza. Vas a por vendas y sanas mis heridas. Solo superficialmente, porque tu no puedes curar mi alma. Yo debo poner mis esperanzas en que en cualquier momento el dolor cesará. Tu sabes que eso va a pasar. Me preguntó que harás conmigo cuando ya no sea una carga para ti.
Veo como tienes intención de irte, abandonarme en esa habitación que tras tu marcha pierde todo encanto. No puedo articular palabras pero si puedo gimotear. Al oír que intento revolverme debajo de las sábanas tu vuelves a mí. Me parece que querrías dejarme a solas con mi dolor, pero tu compasión y tu humanidad no te permiten hacerme eso. Quitas la colcha y te metes dentro. Ves como tiemblo y te apiadas de mi.Me abrazas.
