24 de septiembre de 2011

La mariposa fugaz de Jovita


Se decidió que Jovita iría a ver a su padre dos veces al mes. Ella, que no estaba resentida con su padre, estaba contenta de poder verlo aunque solo fueran fines de semana. Aún no había pasado ni un año desde el divorcio y las emociones continuaban a flor de piel, al menos, y especialmente, para el padre. En el primer momento en que su hija menor subió al coche él empezó a contarle su versión. Esa que era de todo menos verídica. Y se lo explicó todo. Sin ningún tipo de tapujos. Y le dijo con una  sonrisa maliciosa:
-¿Sabes qué, Jovita? Tengo pruebas irrefutables de que tu madre me engañó. Tengo todos sus correos electrónicos. Todos. Cuando lleguemos a casa te enseñaré algunos. Mañana si quieres leemos los demás. 
En ese momento la niña que miraba más allá del vidrio del coche lo bajó. Y sin casi darse cuenta una de esas mariposas que ella tanto quería se fugó por la ventana. Esa mariposa se llamaba Felicidad. 
Al traspasar la puerta, la chica rendida se dejó caer encima de su cama, pero su padre le dijo que se levantara, ella obedeció y muy a su pesar se levantó mientras se frotaba los ojos exhaustos. En el dormitorio del padre, en un armario y en una caja se hallaban todas las impresiones de cada correo electrónico. Jovita no pudo evitar pensar que eso era violar la intimidad de otros sin embargo no reunió valor suficiente como para hacérselo saber a su padre.
Divertido, su padre le puso un folio delante mientras con un dedo señalaba y leía una frase que había escrito su madre: "Aún pienso en cuando bailábamos desnudos en esa habitación de madera y nos dábamos besos con sabor a fresa". Jovita cerró los ojos para evitar que una imagen se colará en su infantil mente. Pero ya era tarde. Ahora los veía a ambos bailando con los cuerpos sin ropa y pegados. 
Sin mediar palabra se fue a dormir a su cama y se cubrió con la colcha hasta la nariz. Se sentía culpable, y ella no había hecho nada malo.

11 pequeñeces ♥:

Javier Muñiz dijo...

Hola talento,que profundidad en el sentimiento visceral de ambos protagonistas,los recuerdos vestidos de ropaje mariposa...un placer, gracias, buen día, besos entumecidos...

RChS dijo...

Desgraciadamente hay personas asi, y lo que es peor es que sean "padres"...

Saludos y sonrisas de papel

Anónimo dijo...

Debo decir que lo que hace el padre es muy pero que muy violento. Pobre Jovita...!!
Me ha gustado la mariposa de la felicidad =) seguramente, en un futuro, volverá junto a Jovita (tal vez ya lo haya hecho).

Besito, big little

Xikaakira dijo...

Pobre Jovita, su padre ha sido cruel!!!
Bss

Dangereusse dijo...

Muy joven Jovita para saber esas cosas...

Las Mejores Cosas Al Amanecer dijo...

Pero que mal padre! Que clase de padre haría algo semejante?? Pobre Jovita, aún es muy pequeña para estas cosas, y más aún si se trata de mentiras!
La historia de Jovita me ha entrado en el corazón, de verdad...

Joana

Lauuuura. dijo...

Precioso blog! te sigo ;D si quieres pasate por el mio! un beesazo :)

Albert dijo...

duro, pero me ha gustado

Irene dijo...

Algunos padres dejan de ser padres cuando se divorcian, y pasan a ser el enemigo de aquel con el que comparten los hijos. Menos mal que no todos los padres y madres se dejan llevar por los rencores. Preciosa la historia de Jovita, he visto que antes de este parrafito hay más parrafitos, los leeré luego. Yo sólo venía a anunciarte que por fin he terminado Emma, y que al/el final me ha gustado :)

Albert dijo...

Gracias por pasarte por el blog

Pía Baroja dijo...

No está bien lo que hace su padre, no está bien. Y menos siendo una niña. Al menos necesitaba desahogarse, pero no eligió a la persona adecuada.
¡Qué bello lo de la mariposa!
Un beso :)

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