14 de agosto de 2011

Caer en el cielo

El viento intentaba alborotarle su larga melena que estaba recogida en una cola al mismo tiempo que jugueteaba con su falda. Abrió la verja que tenía en frente, dejó los zapatos detrás y atravesó todo el camino de gravilla descalza a pesar del dolor en las plantas de los pies. A un lado había la piscina y más allá los campos y los bosques. Rodeó la piscina, no una vez, sino seis o siete veces. Mientras lo hacía contemplaba el cielo. Un cielo de ocho de la tarde cuando el sol se pone tras los árboles dejando tras de si una estela de colores de atardecer. Además el firmamento estaba salpicado de nubes blancas y finas como si se tratara de algodón deshilachado.
Finalmente se dirigió a las escalas pero solo puso los pies hasta los tobillos. Meditó unos segundos y salió del agua. Sus pies le llevaron al otro extremo, donde el agua superaba los dos metros de profundidad.
Una brisa volvió a soplar y ella se quitó el coletero para complacer al viento. Con el pelo al aire dio rienda suelta a sus pensamientos pesimistas y oscuros. Fijó sus ojos en lo azul y vio el reflejo límpido del atardecer. Su cuerpo se inclinó levemente hacia el agua, luego un ápice más y su inclinación era ahora peligrosa. Cerró sus ojos claros y contuvo la respiración. Sus pies dejaron de notar tierra bajo sus plantas y su cuerpo cayó como un peso muerto en plancha sobre la superficie del agua. No se movió. No salió en busca de oxígeno. De hecho no dejó de contener la respiración en ningún momento. Sólo cuando su cuerpo dejó de rogarle a gritos que llenara sus pulmones. A pesar del dolor ella hizo caso omiso a la llamada desesperada de sus pulmones.
Una piscina. Un cielo de atardecer y el reflejo del mismo en el agua. Era idéntico, excepto que en el agua turbia había un cuerpo inerte flotando. Una pobre muchacha presa de sus propios pensamientos y acosada por ellos y que se había tirado al agua. Pero de hecho había caído al cielo.

7 pequeñeces ♥:

Unknown dijo...

No puedo describir lo que linda y fuerte que esta la entrada, me ha gustado mucho :)

WhispersofBohemia. dijo...

Tu forma de describir es tan bella que puedo imaginarme cada movimiento y sentir todo lo que escribes, me gusta (: super lindo, te sigo (:

Pía Baroja dijo...

Muy bien escrito. Muy bello y muy conseguido. Me ha encantado ese final.
Un beso!

Anónimo dijo...

Escribes tan, tan bien...

Las Mejores Cosas Al Amanecer dijo...

Me preguntaste en el blog si me gustaba el libro de "La Mecánica del Corazón". La verdad es que sí, de momento es interesante, y como es cortito es muy facil de leer.

Joana

flores de colores dijo...

Muy bonita la entrada, indescriptible, sencillamente única. Me encanta como escribes.
Un beso:)

Alan Knox dijo...

Quizá sea mi manía con pensar que los pies, y las plantas de los pies, son el mayor reflejo de la esencia de una mujer, pero pienso que nunca suelo alguno habría de dañarlos. Un relato magnífico, con símbolos muy bien aplicados y una situación muy bien creada. Mi parte favorita:

"Una piscina. Un cielo de atardecer y el reflejo del mismo en el agua."

Pictóricamente hablando, es excelente. Transmite una imagen muy profunda... Me quito el cráneo, señorita.

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