Llegó el peor momento: la despedida. Ese terrible adiós que no querían que les separara. No ahora que por fin querían estar juntos. Si alguien les hubiese dicho que se podían ver otro día, ese alguien hubiese muerto bajo las fulminantes y asesinas miradas de ellos.
Alcanzaron la puerta de la casa de Noelia. A pesar de que sus bocas no habían cesado de formula frases en toda la tarde ahora las palabras se habían quedado atravesadas en la garganta. Ninguno de los dos respiraba con normalidad, ni sus corazones latían al ritmo de siempre, ni nada andaba igual. Sin ninguna causa Noelia enrojeció y Héctor no fue capaz de verlo porque se empeñaba en creerse que había algo muy interesante en el suelo. Solo el carraspeo de la chica le hizo fijar sus ojos en ella. Con lo cuál el rosado de las mejillas se intensificó.
-Me lo he pasado muy bien contigo. ¿Al final, como te lo has pasado?
-A pesa de lo rara que ha llegado a ser la tarde me lo he pasado genial.- dijo ella.
-¿Nos veremos pronto?
-Claro - Y esa respuesta iluminó los ojos marrones de Noelia.
-Disimula pero tu madre nos vigila escondida detrás de las cortinas.
Como siempre que se pide ser disimulado se es descarado, Noelia con un movimiento brusco fijó la vista repentinamente en la ventana.
-¡Madre! - Y la figura materna desapareció inmediatamente.
-Si no llego a decir disimula no sé que hubieras hecho.
-Lo siento - Y ambos se pusieron a reír. Pero pronto el silenció volvió.
-En fin, deberías entrar ya, sino te vas a resfriar - "Vaya una cosa más idiota has dicho" pensó.
-Si, debería - "Pero ahora no quiero" se dijo para sí misma.
-Adiós.
Héctor se le acercó con la intención de darle los besos de cortesía para despedirse. Noelia hizo ademán de hacer lo mismo. Ella no supo si lo siguiente que pasó fue fruto de la confusión o del deseo de él. Al irse a dar los dos besos sus labios se encontraron y se demoraron unos segundos antes de separarse. Cuando Noelia se dio cuenta de lo que estaba haciendo se separó de repente de él. Roja como un tomate dijo:
-Adiós.
Héctor le dio dos besos, esta vez en las mejillas, y lo hizo con dulzura en lugar de ser seco.
Se volvieron a despedir, pero con la mirada hasta que ella desapareció detrás de la puerta


7 pequeñeces ♥:
Que despedida más bonita :D
Aixx esas madres cotillas ajajaa
Bss
Muy tierna sí:)
Biquiñossss
Jajaja, esas madres... que se meten donde no las llaman!!!
Besos y felicidades por el escrito!!
Joana
Qué bonito! Una despedida muy dulce. Se nota que ya va quedando menos para el final jeje.
Me ha gustado mucho cómo lo has escrito. Es todo tan real, y tan bien descrito. Me lo he imaginado como si yo fuese Noelia, o como si fuese Héctor.
Besos!
:) :)
Me está encantando, sigue así.
(y esas madres que miran por detrás de las cortinas...)
Un beso.
odio las despedidas jajaja y me llamo Noelia! jaja te sigo, soy /ayearwithoutraiin
Veo que esa despedida tan difícil... ¡ está aquí! jaja Es una de las cosas más embarazosas, despedirse.Uf, bueno, me alegro de que les fuera tan bien, y que pasara lo inevitable (ponerse rojos y el beso).
Muy tire no y bonito =) (¡ y con banda sonora: seasons in the sun!)
Besotee
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