29 de octubre de 2011

Placeres en miniatura


Deslizar mi mano por el pasamanos; sentir los rayos de sol sobre mis parpados cerrados; acariciar los tallos altos de las plantas; teclear un número de un ser querido de memoria; ponerme un mechón detrás de la oreja para quitarlo segundos después; dejar que las yemas de mis dedos sientan la textura de las páginas de un libro; mirar al cielo hasta que me duela el cuello, encontrar esa constelación que tiene un nombre que nunca recuerdo; mirar una foto y recordar el momento; acordarme de personas que hace años que no veo, imaginar su cara, imaginarlos en el presente y pronunciar su nombre en voz baja; temblar cuando hace frío. 
Por extrañas razones todos esos pequeños hechos y detalles me producen una peculiar y agradable sensación de satisfacción. Son cosas superfluas sin sentido y en las que nadie se fija, pero yo sí. Me fijo en ellas y cuando las hago sé lo que espero de ellas. Sé que cuando me columpie como una chica pequeña hasta sentir un débil mareo y zumbido en las orejas y me bajé de un salto voy a sentir eso. "Eso" cuesta de describir. Me imagino que muchos de vosotros lo haréis cuando nadie os mire o sin que nadie se consciente, y me entenderéis. 
Pero yo y mi curiosa manía de querer definir y etiquetarlo todo. De preverlo todo antes de que atisbe algo en la esquina. Pero así soy yo y ahora mismo no me apetece cambiar. Quizás mañana o pasado mañana no me gustará dar vueltas con un vestido mientras danzan conmigo las faldas (¡cruzo los dedos para que jamás pase semejante cosa!) y querré cambiarlo por otra cosa. Pero por el momento estoy contenta conmigo misma y cambiar se me hace casi pesado. Yo soy, y mientras sea, estoy contenta. Probablemente lo que he dicho no tenga siquiera significado coherente, pero justamente ahora, me da igual. 

11 pequeñeces ♥:

Albert dijo...

Gracias por comentar mis entradas e intentar ayudarme ^^

me encanta como escribes
Saludos

Limón. dijo...

Todo lo que escribas, si eres consciente de lo que dices, tiene lógica (:

Las Mejores Cosas Al Amanecer dijo...

Limón, me has sacado las palabras de la boca!!
Yo creo que si a ti esas pequeñas cosas insignificantes te importan, son importantes de verdad, aunque para otros no lo puedan ser, si a ti te lo parece es que para ti son importantes y no hay nada comparado con eso, no se puede reemplazar. Me he hecho un lío con la explicación, así que quizá no lo entiendas, yo sí que no estoy siendo coherente!!
Un beso!

Joana

Xikaakira dijo...

Mientras tengan significado para ti todo vale!!
Bss

Rachel dijo...

los pequeños detalles de este mundo son los más grandes. todo lo que te hace sentir, de una forma u otra, adquiere sentido.

Anónimo dijo...

Me dijeron una vez que no seríamos nada sin las pequeñas cosas de la vida... creo totalmente, que es más que cierto!

Muá.

Anónimo dijo...

Fácil de sentir, difícil de explicar :)

Anónimo dijo...

De verdad que hay trozos en los que pensaba que los podría haber escrito yo perfectamente.
Me ha encantado la enumeración del principio =) yo también me fijo en esos detalles

Por cierto mi blog en catalan es: unpunt.blogspot.com
Me encantaría tu comentario de esa historia, pues es una de las mas completas que he hecho nunca. (ya se que es muy larga pero....)

muchisimos recuerdos!

Pía Baroja dijo...

Todos esos detalles son los que nos hacen únicos. Lo que nos gusta nos hace ser un poco más como somos, o como nos gusta ser, o más libres.
Un besito reina!

Norae Lebowski dijo...

Todos sentimos esos detalles, quizá no exactamente los que has nombrado, pero sí otros también superfluos (o no) que son importantes para nosotros. El mundo, la vida y las personas estamos hechos a base de pequeñas cosas, todas esas que nos hacen sentir vivos.

Anónimo dijo...

Esas cosas simples llenan más de felicidad que las cosas materiales. Escribes divino. Me encanta.

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